lunes, 28 de diciembre de 2015

Rabah Madjer "El símbolo de los Zorros del Desierto"

Leyenda, mito y toda una institución del balompié argelino y africano, siendo uno de los exponentes futbolísticos más importantes del aquel continente a lo largo del siglo XX. Forma parte además de la historia del Oporto, al marcar un gol extraordinario que valió a los dragões su primer entorchado europeo en el año 1987. Nacido el 15 de diciembre de 1958 en Argel (Argelia), podía jugar en la mediapunta o como delantero. Futbolista rápido, creativo, talentoso y de enorme calidad, poseía un regate en seco magnífico y un gran olfato de gol.

Con Los Zorros del Desierto
Inició su carrera en su país en las filas del Hussein Dey en edad juvenil. Allí pasó dos años hasta que en 1975 llega al primer equipo, en el que coincidió con Guendouz, Fergani o Merzekane. En el cuadro sangre y oro destacó como un prolífico goleador y logró el primer título de su palmarés, la Copa argelina del año 1979. Este triunfo permitió al NA Hussein Dey participar en la Recopa de África del año siguiente, donde alcanzaron la final pero fueron derrotados por el Horoya de Guinea Conakri.
Tras el Mundial de España numerosos equipos se interesaron por sus servicios pero no salió de Argelia hasta un año después, tras concederle un permiso especial la Federación puesto que la legislación impedía abandonar el país a los jugadores menores de 28 años. En 1983 hizo las maletas destino Francia y fichó por el Racing de París. El conjunto capitalino militaba en la Segunda División pero ese curso asciende a la élite del fútbol galo gracias a la ayuda de Madjer con 20 tantos en 27 partidos y de Ekeké, Mabrouck o Tihy. Su experiencia en el Racing es muy breve en Primera División y a principios de 1985 sale cedido al Tours en el que apenas disputa siete partidos y anota dos tantos.
Tras concluir esta cesión el delantero argelino llega al Oporto que ese mismo año ficha también al arquero polaco Młynarczyk o el brasileño Juary. En el club lusitano se encuentra con Artur Jorge en la parcela técnica y con Antonio Sousa, Augusto Inácio, João Pinto, Futre o Fernando Gomes como compañeros. La temporada de su debut marca 13 goles y el Oporto conquista la Liga portuguesa por delante del Benfica. El curso siguiente Madjer hace su debut en la Copa de Europa frente al Rabat Ajax y colabora en la goleada por 9-0 con una diana. Posteriormente el Oporto se deshace del Vitkovice, el Brondby y el Dinamo de Kiev hasta que llega a la final contra el Bayern de Munich. Al descanso los alemanes vencen por la mínima y a falta de quince minutos para el final el marcador se mantiene. Sin embargo un par de minutos más tarde Madjer aparece para conseguir uno de los goles más bellos de la historia de las finales europeas. Juary dentro del área le cedió el esférico y el argelino con un taconazo de genio superó a Pfaff. Este gol espoleó a los dragões que en el minuto 80 por mediación de Juary y tras asistencia de Madjer desde el costado izquierdo culminó la remontada frente al Bayern  y se hizo con el título de campeón de Europa. 
La campaña posterior alzó la Supercopa de Europa sin que Madjer actúe un minuto y la Copa Intercontinental en Tokio después de vencer a Peñarol por 2-1 con un gol clave del argelino en la prórroga. Días más tarde es proclamado como el mejor jugador africano del año 1987 y con el inicio de 1988 el atacante deja el Oporto para marcharse cedido hasta final de curso al Valencia. Su estreno fue esperanzador ante el Athletic batiendo a Biurrún a los 15 minutos. También marcó en los dos partidos siguientes contra Atlético y Mallorca pero en febrero una lesión en Murcia cortó su progresión. Volvió en abril y jugó las seis últimas jornadas de Liga pero únicamente consiguió una diana inútil contra el Atlético en Mestalla. El Valencia de Roberto Gil evitó el descenso y Madjer en verano se reincorporó a las filas blanquiazules tras un fichaje fallido por el Inter que se echó atrás después del reconocimiento médico.
En Oporto permanece dos temporadas más, tiempo en el que sigue siendo tratado como un héroe por los aficionados tripeiros pero ya se percibe que no es el de antes. Aún así marca algún gol importante y amplía su palmarés con el título de Liga del año 1989-1990, una Supercopa conquistada contra el Benfica por penaltis y una Copa lusa en 1991 en la que el Oporto doblega al Beira-Mar por 3-1.
Con 32 años tomó la decisión de marcharse del conjunto luso y se va a jugar al Qatar SC. Su trayecto es corto y tras disputar nueve choques y perforar la red en seis ocasiones cuelga las botas.


NA Hussein Dey 1979
Argelia 1982







Oporto 1988
Racing Paris 1983-1984
















Con la selección argelina jugó 87 partidos y marcó 31 dianas, lo que le convirtió en su momento en el mejor artillero del equipo nacional, siendo superado a principios del siglo XXI por Abdelhafid Tasfaout. Debutó en el año 1978 aunque su primer gran evento internacional fue dos años más tarde, en 1980. Argelia viajó a Nigeria para la disputa de una Copa de África en la que fueron subcampeones. En su grupo vencieron a Marruecos y Guinea y empataron con Ghana, lo que les enfrentó en semis a su eterno rival Egipto. El choque concluyó con empate a dos y Madjer sustituido no estuvo presente en la tanda de penaltis que dio la victoria a los Zorros del Desierto. En la finalísima una Nigeria con Odegbami, Lawal, Chukwu u Ogedegbe se mostró muy superior y se llevó el duelo por 3-0.
Apenas un par de meses después el delantero del NA Hussein Dey viajó con la selección olímpica a Moscú para competir en el torneo de fútbol. Madjer anotó en el triunfo ante Siria y Argelia accedió a cuartos donde Yugoslavia les cortó el paso en Minsk. La nueva generación de futbolistas del país creció y maduró con rapidez y en la clasificación para el Mundial de España lograron un hito fantástico. A Madjer le acompañaban futbolistas como Fergani, Zidane, Belloumi, Dahleb, Bensaoula o Guendouz que subieron el nivel del conjunto en poco tiempo. Madjer se perdió algunos encuentros de las rondas previas de la calificación aunque marcó en el partido de ida de la tercera eliminatoria frente a Niger. Sin embargo fue clave al certificar el pase argelino al Mundial con una diana contra Nigeria en el estadio Chahid-Hamlaoui el 30 de octubre de 1981.
Antes de la Copa del Mundo disputó su segunda Copa de África en la que Argelia bajó un escalón respecto a la edición anterior. Lideraron el grupo B pero en el cruce el cuadro ghanés les doblegó en Bengasi. En la lucha por el tercer lugar en la capital Trípoli Zambia con un joven Bwalya se impuso por 0-2 y se llevó la tercera plaza. Mientras que en el Mundial sorprendieron a propios y extraños con una actuación soberbia en un grupo durísimo. En el debut se esperaba una derrota frente a Alemania Occidental pero dos goles de Madjer y Belloumi a Schumacher les permitió la victoria por 2-1 en Gijón. Días más tarde sucumbieron contra Austria pero dos nuevos puntos sumados ante Chile les dejó en bandeja el acceso a la siguiente ronda. Restaba el choque entre teutones y austriacos al día siguiente que pasó a la historia de los Mundiales como un acto bochornoso. Alemania Occidental ganó con un solitario gol de Hrubesch y el pacto tácito de ambas selecciones apeó del torneo a los Zorros del Desierto.
La carrera internacional de Madjer continuó una década más en las que pudo asistir con su país a otro Mundial más y a cuatro Copas de África. En la primera de ellas en 1984, en Costa de Marfil, Argelia si obtuvo el tercer cajón del podio, algo que se les escapó en la anterior oportunidad. Los penaltis con fallo de Guendouz les dejó fuera de la final pero en el choque ante Egipto Madjer apareció con un gol para abrir la victoria en Abidjan. Su segunda participación fue en 1986 cuando Argelia no rindió como se esperaba y fue eliminada a las primeras de cambio en la fase de grupos por Camerún y Marruecos. 
En 1988 el artillero del Valencia se perdió el torneo celebrado en Marruecos pero en 1990 volvió con aires renovados para entrar en la leyenda del fútbol argelino. Los Zorros del Desierto que nunca habían ganado la Copa de África levantaron el título en casa por primera vez hasta la fecha. En el estreno ante Nigeria Madjer firmó un doblete y apabullaron a Nigeria por 5-1. A continuación se impusieron a Costa de Marfil y en la tercera fecha en la que Madjer recibió descanso por parte de Rogov también ganaron a Egipto. En semifinales Senegal no lo puso fácil pero con un tanto de Amani se clasificaron para la final ante Nigeria. En esta ocasión el duelo no fue un paseo como en el choque del grupo pero Argelia por la mínima se coronó rey de África ante 100.000 espectadores en Argel. La última Copa de África de Madjer en 1992 significó además su adiós al combinado nacional después de disputar los partidos de la primera fase frente a Costa de Marfil y el Congo en Ziguinchor, Senegal.
Seis años antes tuvo la fortuna de repetir concurso en un Mundial tras el de España de 1982. Clave en la clasificación con sus goles y liderazgo Argelia completó una calificación casi inmaculada. Angola fue la primera víctima y luego Zambia con un gol suyo fue la siguiente en caer. En la eliminatoria decisiva volvió a aparecer y con dos goles, uno en la ida y otro en la vuelta, se deshicieron con rotundidad de Túnez por un global de 7-1. De esta forma Argelia se presentó en tierras aztecas donde la suerte le deparó un grupo con Brasil, España e Irlanda del Norte.
Los pupilos de Saâdane no alcanzaron la gesta de España y regresaron a casa en la primera fase. Madjer disputó todos los minutos pero se marchó de México sin ningún tanto en sus estadísticas. Argelia empató primero ante los norirlandeses en Guadalajara pero luego sendas derrotas contra Brasil por 1-0 y España por 3-0 en Monterrey les obligó a hacer las maletas.

En su vida posterior se dedicó también a entrenar y en varias oportunidades lo hizo en la selección argelina. En primer lugar accedió al cargo en 1993 con el objetivo de clasificar a los Zorros del Desierto para el Mundial de Estados Unidos, algo que no logró. Por ello en 1995 y tras algún desencuentro con la federación dejó el puesto hasta que retornó de forma interina en 1999. La tercera y última vez que se sentó en el banquillo del equipo nacional fue entre los años 2001 y 2002. Sin embargo no fueron sus únicas experiencias como mister ya que estuvo dos años entrenando a los juveniles del Oporto y también ha dirigido en Qatar a tres clubes, el Al-Sadd, el Al Wakrah y el Al-Rayyan.

La IFFHS le eligió como el quinto mejor jugador africano del siglo XX por detrás de Weah, Milla, Abedí Pelé y Belloumi y en 2004 el diario El Ittihad de los Emiratos Árabes Unidos si le designó como el futbolista más brillante del pasado siglo en el continente negro.

En los últimos años trabajó como analista deportivo para la cadena de televisión Al-Jazeera.

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