sábado, 30 de agosto de 2014

Bum-Kun Cha "El expreso de Hwaseong"


Considerado el mejor jugador surcoreano de la historia, la IFFHS le eligió como el futbolista más destacado de Asia en el siglo XX. Su carrera además de en su país discurrió en Alemania, donde se convirtió en una de las estrellas de la Bundesliga en la década de los 80. Nacido en Hwaseong (Corea del Sur), el 22 de Mayo de 1953, se desempeñaba como segundo punta aunque también podía jugar como extremo. Delantero de gran velocidad y potencia, tenía habilidad, mucho desparpajo con el balón en los pies y un disparo poderosísimo. Fue conocido en el mundo futbolístico como "Cha Boom" y el "Beckenbauer del Extremo Oriente".

Con el equipo nacional
Inició su trayectoria deportiva a la edad de 15 años, momento en que ingresó en la Fuerza Aérea Sports Club de Seúl. Permaneció en este equipo hasta los 19, cuando terminó su etapa militar. Después decidió emprender su aventura europea y se trasladó a Alemania donde fichó por el SV Darmstadt 98. En realidad se trataba de un equipo puente del Eintracht de Frankfurt por el que acabaría fichando pocas fechas más tarde.
Con las Águilas pronto se hizo conocido en el país teutón y en su primera campaña inaugura su palmarés con la obtención de la Copa de la UEFA. Aberdeen, Dinamo de Bucarest, Feyenoord, Brno y Bayern Munich son las victimas del equipo de Frankfurt en el camino hacía una final ante el Borussia Mönchengladbach. A doble partido Bum Kun Cha sale de inicio en ambos y el Eintracht tras perder por 3-2 en el Bökelbergstadion remonta en casa con un 1-0 que le hace levantar el título europeo. El surcoreano finaliza la campaña con unos buenos números de 15 tantos en 46 jornadas y siendo uno de los pilares de la escuadra.
La temporada siguiente mejora sus cifras en un gol y ayuda a que el Eintracht continúe en la senda del triunfo con la conquista de la DFB Pokal. En Liga ocupan el quinto lugar pero en la Copa nadie puede derrotarles y doblegan en la final al Kaiserslautern de los suecos Hellstrom y Wendt o el germano Briegel. El Eintracht dirigido por Lothar Buchmann y con un once integrado por Pahl, Pezzey, Sziedat, Korbel, Neurberger, Lorant, Borchers, Nachtweih, Nickel, Holzenbein y Bum-Kun Cha gana el choque por 3-1, el último obra del asiático y logra así la tercera Copa de la historia del club.
El "Beckenbauer del Extremo Oriente" permaneció dos cursos más vistiendo la camiseta rojinegra en los que consiguió 12 y 15 goles respectivamente y en 1983 firmó por el Bayer Leverkusen. En el cuadro rojo rápidamente enamoró a la hinchada y se hizo uno de los jugadores preferidos para la afición. En su madurez futbolística dio un salto cualitativo y la regularidad en su juego fue una de las claves. En las temporadas de 1983-1984, 1984-1985, 1985-1986 y 1986-1987 anotó un total de 54 dianas que no dieron ningún título pero si clasificaron al Bayer para dos ediciones de la Copa de la UEFA. En 1987 fueron eliminados por el Dukla de Praga en la segunda ronda pero una temporada después se resarcieron ganando el título continental.
La plantilla entrenada por Erich Ribbeck en la que militaban futbolistas de la talla de Rolff, Falkenmayer, el brasileño Tita, Reindhart o el polaco Buncol realizó una fantástica campaña europea eliminando a conjuntos de gran nivel. En la primera ronda se deshicieron del Austria Viena con un gol en la vuelta de Bum-Kun Cha, en la segunda del Toulouse, en la tercera del Feyenoord, en cuartos del F.C. Barcelona con una fantástica actuación del surcoreano en la eliminatoria y en semis por la mínima del Werder Bremen. En la final les esperaba el otro conjunto de Barcelona, el RCD Español de Javier Clemente. En la ida los pericos fueron muy superiores y vencieron por 3-0, en una noche para olvidar del delantero de Hwaseong que se lesionó a los 18 minutos de juego. En la vuelta celebrada en el Ulrich-Haberland Stadion necesitaban la machada de remontar y lo consiguieron devolviéndoles el 3-0. Al descanso el objetivo parecía imposible con el 0-0, pero una gran segunda parte de los teutones con Tita y Bum-Kun Cha (marcó el tercero) a los mandos les dio la oportunidad de soñar. En la prórroga no se movió el marcador y el título se decidió por penaltis. Los visitantes marcaron los dos primeros pero los tres errores siguientes de Urquiaga, Zúñiga y Losada dieron la Copa de la UEFA al conjunto de la Renania del Norte-Westfalia. 
Bum-Kun Cha al término de la campaña siguiente y con 36 años decidió colgar las botas de forma definitiva. Para la historia dejó unos números en sus seis temporadas en el Leverkusen de 52 goles en 185 encuentros oficiales.

Bayer Leverkusen 1988

Eintracht de Frankfurt 1980
Corea del Sur 1986

Con la Selección surcoreana fue internacional en 121 ocasiones logrando un total de 55 goles, lo que le convierte hasta la fecha en el máximo realizador del equipo nacional. Debutó en la Copa de Asia de 1972, en un partido ante Iraq que concluyó empate a cero. En aquella edición del torneo asiático se mantuvo como titular y marcó su primer gol internacional en la victoria ante Camboya por 4-1. Corea del Sur llegó a la final pero en el encuentro decisivo cayó en la prórroga a manos del conjunto iraní liderado por Jabbari y Kalani.
En el mismo año, Bum-Kun Cha participó en la Copa Merdeka, la Copa Presidente y la Copa del Rey de Tailandia con los Guerreros de Taeguk teniendo una fantástica actuación en todas ellas. Anotó tres goles en la Copa Merdeka que resultaron fundamentales para el triunfo final de la competición al derrotar en la final por 2-1 a Malasia. En los otros dos torneos también marcó un gol en cada uno pero Corea del Sur tuvo que conformarse con la tercera posición.
Un año más tarde de la mano del técnico Min Byung-Dae emprendieron el camino para obtener un billete con destino el Mundial de Alemania 1974. Encuadrados en el grupo 2 con Tailandia, Malasia e Israel ocuparon el segundo lugar tras los israelíes y posteriormente en las eliminatorias se deshicieron de Hong Kong e Israel, llegando a la gran final de la calificación contra Australia. Los empates en Sydney y Seúl hicieron que tuviera que disputarse un desempate en Hong Kong donde los socceroos se impusieron por 1-0 y se clasificaron para el Mundial. La tristeza por no acudir al mejor torneo de selecciones nacionales fue mitigada poco después con la conquista de la Copa del Rey de Tailandia tras doblegar a Malasia en la final celebrada en Bangkok por 2-1 con un gol del artillero de Hwaseong. También participaron en los Juegos Asiáticos con sede en Teherán pero fueron eliminados en la segunda fase al ser cuartos de su grupo tras Iraq, Malasia y los anfitriones.
En 1975 Bum-Kun Cha tuvo uno de sus años más prolíficos en cuanto a tantos (9) con los Diablos Rojos y además levantó dos trofeos, la Copa Merdeka primero y la Copa del Rey de Tailandia en segundo lugar. Sin embargo el gran objetivo fue la clasificación para la Copa de Asia 1976 y no lo lograron por dos puntos de diferencia. En la liguilla final lucharon por dos puestos con Vietnam del Sur, Indonesia, Tailandia y Malasia y fueron estos dos últimos países quienes lideraron el grupo con 7 y 6 puntos respectivamente.
Antes de marcharse a jugar a Europa el delantero surcoreano intentó por segunda ocasión obtener el pase con el equipo nacional para un Mundial, el de Argentina de 1978. En la primera ronda dejaron sin opciones a Japón, Corea del Norte e Israel y en la fase final compartieron grupo con Hong Kong, Australia, Kuwait e Irán. Sus cinco goles no fueron suficientes para liderar la tabla y los Principes de Persia viajaron a tierras argentinas para disputar su primera Copa del Mundo. Tras los Juegos Asiáticos de final de año en los que perforó las redes rivales en dos ocasiones y Corea del Sur compartió trofeo con sus vecinos del norte, se mantuvo alejado de las convocatorias hasta 1986.
Regresó para la Copa del Mundo que se disputó en México tras ser convocado por Jung Nam Kim y fue de la partida en los tres partidos de la liguilla. Sus rivales fueron la Argentina de Maradona, Italia y Bulgaria. En la primera jornada cayeron ante la albiceleste con claridad por 3-1, frente a Bulgaria cosecharon un empate que les dio vida y contra Italia certificaron su eliminación al ser derrotados por 2-3 en un gran día de Altobelli. De esta forma ocuparon el último lugar y volvieron a casa. Bum-Kun Cha desarrollaba por entonces su carrera europea en Alemania y después del duelo ante los transalpinos no volvió a enfundarse la camiseta de los Tigres de Asia.

Al finalizar su trayectoria como jugador empezó su labor desde los banquillos. En 1991 tomó las riendas del Hyundai Horangi en el que estuvo hasta 1994 y luego la Federación de su país le eligió para intentar la clasificación al Mundial de Francia 1998. En una dura fase primero comandaron su grupo con Tailandia y Hong Kong y posteriormente lideraron por delante de Japón el grupo B de la liguilla final, consiguiendo así el pasaporte mundialista. En tierras francesas se enfrentaron a Bélgica, México y Países Bajos teniendo una pobre actuación al sumar un solo punto y encajar una gran goleada de 5-0 ante los neerlandeses. Bum-Kun Cha fue despedido y sus severas críticas a la Federación le costaron tener que marcharse del país varios años junto a su esposa. Su siguiente equipo fue el Shenzen Ping`an chino al que dirigió el curso 1998-1999 y el último conjunto al que ha entrenado con enorme éxito ha sido al Suwon Samsung Bluewings. Con los Alas Azules en seis temporadas ha conquistado innumerables títulos entre los que destacan dos K-League, dos Copas, una FA Cup o un Campeonato Pan-Pacífico.

Su hijo Cha Du-Ri también es futbolista profesional y ha militado entre otros equipos en el Eintracht de Frankfurt o el Arminia Bielefeld.

En 1990 creó una Escuela de Fútbol en su país con la ayuda económica del Bayer Leverkusen.

sábado, 23 de agosto de 2014

Wilfried Van Moer "El Pequeño General"

Uno de los mejores medios belgas de la historia y nexo de unión entre dos de las más destacadas generaciones de la selección nacional, la de la década de los 70 y la de principios de los 80. En la primera compartió equipo con Van Himst, Heylens, Devrindt o Puis y en la segunda con Pfaff, Ceulemans, Gerets o Vandenbergh. Además obtuvo la Bota de Oro de su país en tres ocasiones, una con el Royal Amberes (1966) y dos con el Standard de Lieja (1969 y 1970). Nacido el 1 de Marzo de 1945 en Beveren (Bélgica), se desempeñaba como centrocampista. Podía actuar como medio defensivo o box-to-box y destacaba por su derroche físico, su buen dominio del balón, su gran llegada al área contraria, su dinamismo y por el liderazgo que ejercía sobre el césped. Era un jugador de equipo que hacía mejores a sus compañeros. Se le conoció en el mundo futbolístico con el apelativo del "Pequeño General".

En su etapa en el Standard de Lieja
Inició su trayectoria a los 16 años en el SK Beveren de su localidad natal que por entonces militaba en Tercera División. Poco después se mudó a Amberes debido a su trabajo como electricista y allí firmó por el equipo de la ciudad, el Royal Amberes.  Con 20 años y en su primera temporada sacó a relucir todo su talento obteniendo su primera Bota de Oro belga. El cuadro rojiblanco no vivía la época de esplendor de la anterior década pero una temporada después, en 1966-1967 peleó por los puestos de arriba y acabó en quinto lugar. Una de las claves fue que a Van Moer el entrenador británico Harry Game le ubicó definitivamente en el mediocampo, dejando atrás su posición en la banda.
En 1968 el "Pequeño General" desechó una oferta del Colonia alemán y firmó por el Standard de Lieja dirigido por el galo René Hauss y con jugadores como los internacionales belgas Christian Piot, Nicolas Dewalque, Jean Thissen y Léon Semmeling, el luxemburgués Louis Pilot, el plavi Milan Galic o los magiares Zoltán Varga y Antal Nagy en la plantilla. Con Les Rouches se convirtió en uno de los mejores futbolistas del país consiguiendo en apenas tres temporadas tres Campeonatos de Liga y dos trofeos de la Bota de Oro al mejor jugador de la competición (1969 y 1970). Charleroi en 1969 y el Brujas en 1970 y 1971 sucumbieron ante el poderío del Standard que demostró ser el equipo más fuerte del país en aquel periodo. Estos títulos dieron además la oportunidad a Van Moer de disputar la prestigiosa Copa de Europa. En su primera participación debutaron contra el Dinamo Tírana al que vencieron con claridad y en octavos se midieron al Real Madrid. En el Maurice Dufresne ganaron por 1-0 a los blancos y en la vuelta lograron la machada al lograr el triunfo en el coliseo merengue por 2-3. A continuación el Leeds de los Jack Charlton, Norman Hunter, Peter Lorimer o Billy Bremner les derrotó por la mínima en ambos duelos y les apeó del torneo. En el curso 1970-1971 su recorrido europeo fue más corto y tras dejar en el camino al Rosenborg con un global de 0-7, cayeron en octavos frente a los polacos del Legia tras sufrir una remontada en el Estadio del Ejército Polaco. Mientras que en su última intervención en la Copa de Europa, en 1971-1972, de nuevo llegaron a cuartos de final. Superaron al Linfield FC en 1/16 y luego doblegaron al poderoso CSKA de Moscú remontando el 1-0 de la ida. En cuartos el Inter de Milán de Helenio Herrera, que a la postre seria subcampeón les eliminó tras vencer en su feudo por 1-0 y salir vivo de Lieja con un resultado de 2-1.
A partir de 1972 el Standard no volvió a repetir triunfo liguero pese a estar cerca ese año y el siguiente y Van Moer acabó dejando la entidad en 1976 con unas brillantes estadísticas de 170 encuentros oficiales y 24 dianas. Su siguiente destino fue el modesto Beringen FC en el que permaneció un total de cuatro campañas y tras la Eurocopa de 1980 regresó al club donde empezó, el SK Beveren que dos cursos antes se había coronado campeón belga. Allí a finales de año y principalmente por su desempeño con los Diablos Rojos en la Eurocopa obtuvo 27 puntos en la votación del Balón de Oro continental, ocupando la cuarta posición solo por detrás de Rummenigge, Schuster y Platini. 
En el conjunto amarillo permaneció hasta 1982 siendo el último club de su carrera el Sint-Truiden VV, donde colgó las botas con 39 años de edad.

Standard de Lieja 1971
Bélgica 1980







Con la Selección belga fue internacional en 57 ocasiones logrando un total de nueve tantos. Hizo su debut el 22 de Octubre de 1966 en un amistoso frente a Suiza en Brujas que concluyó con una victoria local por la mínima. Pronto se ganó la confianza del seleccionador Raymond Goethals y participó en las calificaciones para la Eurocopa de 1968 y el Mundial de 1970. No lograron el pase para el torneo europeo después de ocupar el segundo puesto del grupo 7 por detrás de Francia pero si obtuvieron el billete para la Copa del Mundo al superar a Yugoslavia, España y Finlandia. Van Moer jugó los dos partidos ante españoles y yugoslavos y el choque en casa contra Finlandia a quien apabullaron por 6-1.
En el Mundial en tierras mexicanas quedaron encuadrados en el grupo uno con los anfitriones, El Salvador y la URSS pero el papel fue muy pobre y quedaron eliminados a las primeras de cambio. Van Moer jugó los tres encuentros siendo su mejor actuación contra El Salvador, donde marcó dos de los tres goles de su equipo y redondeó un partido fabuloso. Posteriormente las derrotas ante los soviéticos por 4-1 y por la mínima ante México les hicieron tomar el avión de vuelta a casa.
El siguiente objetivo belga fue conseguir la clasificación para la Eurocopa de 1972 con sede en casa. Sus rivales fueron Dinamarca, Portugal y Escocia quienes no pudieron hacer nada para evitar el liderato de los diablos rojos. El pequeño centrocampista estaba en uno de los mejores momentos de su carrera y lo demostró con fantásticos partidos ante portugueses o escoceses. Sin embargo la fortuna no le acompañó y en el duelo de ida de cuartos ante Italia sufrió una grave lesión que le apartó del torneo. Sus compañeros derrotaron a los transalpinos y en semis dos tantos de Gerd Muller les dejaron sin la final. En la lucha por el tercer y cuarto puesto si doblegaron a los húngaros y alcanzaron el tercer lugar del campeonato.
Tras la lesión regresó a finales de año para jugar en un choque contra Países Bajos correspondiente a la calificación para el Mundial de Alemania y luego en 1974 disputó otros dos partidos contra Islandia y Francia que repartían un pasaporte para la Eurocopa de 1976. En ambas citas Bélgica no acudió y el nuevo técnico contratado por la Federación en 1976, Guy Thys, dejó de contar con el futbolista de Beveren durante varios años.
El ostracismo finalizó en 1979 cuando Thys después de no lograr llevar a Bélgica al Mundial de Argentina volvió a convocar a Van Moer. A partir de ese momento le dio los galones y con un plantel de buenos y jóvenes jugadores Bélgica acudió a la Eurocopa de 1980 y el Campeonato del Mundo de España 1982. En la clasificación para la competición continental tuvieron una liguilla en la que se enfrentaron a Noruega, Escocia, Austria y Portugal que acabaron comandando con 12 puntos. Ya en el torneo la suerte no les trajo un grupo fácil al tener como rivales a Italia, Inglaterra y España. Sin embargo los belgas rayaron a gran nivel y con dos empates frente a la azzurra y los pross y un triunfo contra los hispanos en Milán pasaron como primeros directamente a la final. Allí con un once formado por Pfaff, Gerets, Millecamps, Meeuws, Renquin, Cools, Vandereycken, Van Moer, Mommens, Van der Elst y Ceulemans se vieron las caras con Alemania Occidental que gracias a dos goles de Hrubesch levantó el título. 
Mientras que a la Copa del Mundo llegaron gracias a sumar 11 puntos en una liguilla con Francia, Eire, Países Bajos y Chipre. En España completaron el grupo tres con Hungría, El Salvador y Argentina y base de esfuerzo y calidad alcanzaron el primer lugar por delante de la albiceleste. Precisamente el debut fue contra el cuadro liderado por Maradona al que ganaron con un solitario tanto de Vanderbergh en el Camp Nou pero sin Van Moer en el once. Si jugó diez minutos en la victoria por la minima ante los centroamericanos y la segunda parte completa del duelo contra los magiares que finalizó en tablas. En la liguilla de la segunda ronda perdieron sus dos partidos contra soviéticos y polacos y fueron apeados del Mundial. Van Moer fue de la partida frente a Polonia y tras ser sustituido en el descanso no volvió a enfundarse más la camiseta de los diablos rojos. Contaba con 37 años entonces y había sido internacional los 16 anteriores.

Al término de su carrera en el césped inició su periplo como técnico. Dirigió primero al Sint-Truiden VV durante dos campañas y a continuación tomó las riendas del FC Assent entre 1985 y 1987, el SK Beveren en el curso 1987-1988 y el KTH Diest la temporada siguiente. Ya en la década de los 90 y tras la participación de Bélgica en el Mundial de Estados Unidos 1994, se incorporó al staff de los diablos rojos como asistente de Paul Van Himst. Un año después y tras la salida del mítico jugador del Anderlecht se hizo cargo del equipo nacional al que dirigió cinco partidos en el año 1996. Desde entonces no se ha vuelto a sentar en ningún banquillo.


sábado, 16 de agosto de 2014

Frank Swift "El guardameta con manos de sartén"

Uno de los mejores arqueros del continente europeo tras la II Guerra Mundial y eterna figura del Manchester City con el que conquistó la primera Liga de la historia del club. No tuvo la posibilidad de disputar ningún Mundial con el equipo nacional y falleció de forma trágica en el accidente aéreo del Manchester United. Nacido el 26 de Diciembre de 1913 en Blackpool (Inglaterra), fue un portero de gran tamaño y envergadura. Además destacaba por su agilidad, sus enormes reflejos, su excelente dominio del área y su poderoso saque de puerta. Se le conoció como "Frying Pan Hands" por sus gigantescas manos y el apelativo se lo puso su compañero de selección Stan Mortensen. Tuvo un hermano de nombre Fred que también fue futbolista y portero, militando entre otros equipos en el Blackpool, Oldham Athletic y Bolton Wanderers.

Empezó jugando en el Fleetwood Lancashire al mismo tiempo que trabajaba en la fábrica de gas de su localidad natal. El gran salto en su carrera se produce en 1932 cuando ficha por el Manchester City, debutando con el primer equipo blue el día de Navidad de 1933 ante el Derby County. En aquel choque Swift encajó cuatro goles pero continuó siendo titular (de hecho no dejó de serlo ni en Liga ni en la FA Cup hasta 1938) dada la plaga de lesiones que tenía en ese momento el City.
Su primera campaña completa en 1933-1934 se saldó con una fantástica victoria del City en la FA Cup. Se deshicieron cronológicamente de Blackburn, Hull City y Sheffield Wednesday tras un replay, Stoke City y Aston Villa hasta llegar a la final contra el Portsmouth. El duelo celebrado en Wembley terminó con victoria del Manchester City por 2-1 y con un Swift que no pudo celebrar el título junto a sus compañeros debido a un desmayo. La emoción y el cansancio pudieron con él y tuvo que ser atendido al final del encuentro por el médico. Esto llamó la atención del Rey Jorge V que unos días después envió un telegrama para conocer su estado. El héroe de la final fue Fred Tilson que con dos goles al final del partido remontó la diana inicial del Portsmouth. Aquella tarde junto a Swift y Tilson formaron el once Barnett, Dale, Matt Busby, Sam Cowan, Bray, Toseland, Marshall, Herd y Eric Brook.
Las dos posteriores temporadas el cuadro citizen coqueteó con los puestos de arriba en la tabla de la First Division hasta que conquistó la Liga en el curso 1936-1937. La llegada del norirlandés Peter Doherty fue muy importante para dar un salto de calidad en el equipo y aquella temporada fue el máximo realizador del plantel. Swift no se perdió ningún encuentro cuajando buenas actuaciones y el acierto de otros hombres como Eric Brook, Tilson o el escocés Alec Herd resultaron fundamentales para superar en tres puntos al Charlton Athletic y en cinco al Arsenal.
Poco después de la obtención del título el City realizó una gira por la Alemania Nazi y disputó un partido amistoso ante los ojos de Adolf Hitler en Berlín. Se enfrentaron a un combinado de jugadores de la ciudad berlinesa y el City acabó perdiendo por 3-2 tras un fallo inusual del arquero inglés.
El curso 1937-1938 tenía como objetivo para el conjunto azul el intentar revalidar el trofeo de campeón de Liga. Sin embargo las circunstancias dieron un vuelco total y finalizaron en penúltimo lugar y descendiendo de categoría. Fueron el equipo más realizador del campeonato pero los 77 goles encajados con un mal papel de la defensa les condenó a la Second Division. La campaña siguiente no lograron el ascenso tras ocupar el 5º lugar y al poco de dar comienzo la Liga de la temporada 1939-1940 se suspendió la competición por el estallido de la II Guerra Mundial.
Durante el conflicto bélico trabajó como guardia, se unió al ejército y siguió jugando al fútbol. La Escuela de Educación Física del Ejército creó un equipo llamado Aldershot FC para jugar choques amistosos a lo largo y ancho del país en un conjunto donde además de Swift militaron otros profesionales como Matt Busby, Joe Mercer o Tommy Lawton. Además el guardameta también vistió otras camisetas como la del Liverpool, el Chartlon, el Fulham o el Reading que le invitaron a participar en varios partidos.
Al acabar la guerra volvió a enfundarse la zamarra del City y lideró al equipo en su vuelta a la élite del fútbol inglés. La entidad citizen comandó la tabla de la Second Division con 62 puntos, tres por encima del Burnley y ascendió a la máxima categoría. Swift mantuvo su portería imbatida en 17 de los 35 partidos y logró un récord que tardó más de 40 años en ser superado.
Un par de temporadas después anunció su retirada al término del curso 1948-1949. Sin embargo una lesión del arquero titular en los inicios de la campaña venidera le hizo volver a ponerse los guantes durante cuatro partidos hasta la recuperación de Alec Thurlow. Finalmente colgó las botas tras estos choques y dejó un bagaje de 338 encuentros con el City en algo más de 15 años de trayectoria blue.


Manchester City 1937
Inglaterra 1946













Con la Selección inglesa fue internacional en 33 ocasiones, 14 de ellas durante el periodo que comprendió la II Guerra Mundial y el resto tras la finalización del conflicto. Debutó el 18 de Noviembre de 1939 en un choque ante Gales a quien vencieron por 2-3 en el estadio Racecourse Ground. El resto de enfrentamientos de Swift con Inglaterra durante la guerra fueron en su mayoría contra Escocia, salvo dos frente a Gales en 1943 y 1944. El arquero compartió equipo en aquella época con jugadores como Eric Brook, Stanley Matthews, Tommy Lawton, Eddie Hapgood o Wilf Mannion y los pross obtuvieron la victoria en todos sus duelos excepto ante los galeses donde firmaron dos empates.
Tras el conflicto bélico mundial, en 1946, defendió el marco inglés en varios encuentros ante Irlanda, Bélgica o Suiza y a finales de año comenzó su participación en el Campeonato Británico. El estreno ante Irlanda en Windsor Park fue inmejorable y con una victoria apabullante por 2-7 los ingleses lideraron el torneo desde la primera jornada. A continuación derrotaron a Gales por 3-0 y con el empate a uno en Wembley frente a los escoceses se hicieron con el título.
Como preparación para el siguiente Campeonato Británico los pross disputaron varios encuentros amistosos con equipos del continente que se saldaron con brillantes triunfos. En casa se deshicieron de los franceses por 3-0 y luego en sendas visitas a Portugal y Bélgica obtuvieron dos claras victorias por 0-10 y 2-5 respectivamente. En el torneo de las Islas Swift volvió a ser el guardameta titular y con él en la portería Inglaterra revalidó el trofeo. Sumaron cinco puntos después de ganar a Gales y Escocia y empatar con Irlanda y con ello Inglaterra obtenía el título número 25 en esta competición.
El último Campeonato Británico que jugó el portero de Blackpool fue el de la edición 1948-1949. Unas pocas fechas antes del inicio del torneo Inglaterra viajó a Italia para enfrentarse en un amistoso al cuadro transalpino dirigido por Vittorio Pozzo. Los italianos contaban por entonces con una escuadra potentísima en la que destacaban Valentino Mazzola, Ezio Loik, Romeo Menti, Valerio Bacigalupo o Riccardo Carapellese. Sin embargo los ingleses cuajaron un choque espectacular y barrieron a los locales en el estadio Comunale. Swift fue un valladar inexpugnable y con dos tantos de Tom Finney, uno de Mortensen y otro de Lawton se impusieron por 0-4. Posteriormente las cosas en el Campeonato Británico no fueron tan bien y en la última jornada una derrota inesperada por 1-3 ante Escocia en Wembley les dejó sin el tercer entorchado consecutivo.
Swift se despidió del equipo nacional un mes después, el 18 de Mayo de 1949 en un amistoso frente a Noruega en Oslo que concluyó 1-4 a favor de Inglaterra.

En su vida posterior al fútbol primero fue director de una empresa de catering y luego ejerció como corresponsal deportivo en el diario News of the World.

En 1977 una calle cerca del estadio Maine Road fue inaugurada con su nombre.

Falleció el 6 de Febrero de 1958 cuando viajaba como reportero en el avión del Manchester United que se estrelló en Munich.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Las Indias Orientales Neerlandesas en un Mundial

Probablemente el conjunto de las Indias Orientales Neerlandesas (Indonesia en la actualidad) sea uno de los equipos más extravagantes que hayan jugado una Copa del Mundo junto con Zaire y Haití en 1974 o Jamaica en 1998. 

Iniciaron su andadura como combinado nacional en 1934, cuando todavía eran una colonia de los Países Bajos. Sus primeros partidos tuvieron lugar en los Juegos del Lejano Oriente con sede en Manila donde perdieron los duelos ante China y Filipinas y arrasaron a Japón por un sonrojante 7-1. Cuatro años más tarde participaron con éxito en la fase de clasificación para el Mundial de Francia 1938. Quedaron emparejados con Japón y obtuvieron el billete tras la renuncia de los nipones, no llegándose a celebrar ningún choque entre ellos. La FIFA consciente del bajo nivel del cuadro asiático propuso a Estados Unidos un partido entre ellos, ya en tierras francesas, que otorgase la plaza definitiva en el torneo, algo que los norteamericanos rechazaron.

Las Indias Orientales Neerlandesas en 1938

Unas semanas antes del comienzo de la Copa del Mundo la delegación neerlandesa emprendió el viaje hacía Europa a bordo del barco Baloeran. Desembarcaron en Le Havre y jugaron algunos partidos amistosos que les sirvieron como preparación para la cita mundialista.

El técnico de la selección era un holandés llamado Johannes van Mastenbroek que además ocupaba el cargo de vicepresidente del Comité Olímpico de las Indias Orientales Neerlandesas. Para el Mundial convocó a 17 jugadores que militaban en equipos del país asiático, siendo el HBS Soerabaja el conjunto que más internacionales aportaba con cuatro. En la escuadra había una gran mescolanza de futbolistas holandeses, otros con descendencia china y unos pocos nativos de las Indias. Sus estrellas eran Frans Meeng, Sutan Anwar y el capitán Achmad Nawir aunque el principal estandarte del fútbol de su país Tan Malaka se quedó sin acudir a Francia.

En el sorteo mundialista que se realizó en Paris el 5 de Marzo de 1938 les tocó como rival la poderosa Hungría en primera ronda. El partido tuvo como sede el Vélodrome de Reims el 5 de Junio con una asistencia de 9.000 espectadores. Los magiares que poco después fueron subcampeones saltaron al campo con un once formado por Jozsef Hada, Lajos Koranyi, Sandor Biro, Gyula Lazar, Jozsef Turay, Istvan Balogh, Ferenc Sas, Gyula Zsengeller, Gyorgi Sarosi, Geza Toldi y Vilmos Kohut. Mientras que la alineación histórica de la selección de las Indias Orientales Neerlandesas estuvo integrada por Bing Mo Heng, Jack Sanniels, Frans Hu Kon, Achmad Nawir, Frans Meeng, Sutan Anwar, Henk Sommers, Suwarte Soedarmandji, Tan Hong Djien, Tjaak Pattiwael y Hans Taihuttu. La curiosa anécdota antes de empezar el choque la protagonizó el arquero asiático Bing Mo Heng que saltó con un muñeco que utilizaba como amuleto de la suerte.

La contienda en sí no tuvo demasiada historia y pronto se vio que para Hungría sería un entrenamiento con público. A la media hora ya vencían por 4-0 y a partir de ese instante decidieron bajar el pistón. En el descanso se rumoreó que el entrenador de las Indias hizo un par de sustituciones aprovechando el gran parecido entre sus jugadores, pero es algo que nunca se ha podido confirmar. En la segunda parte los ases húngaros Sarosi y Zsengeller que ya llevaban un gol en su cuenta particular, marcaron otra diana cada uno firmando un contundente triunfo por 6-0. Las Indias Orientales Neerlandesas se despedían así de la Copa del Mundo, aunque su nombre ya quedaba inscrito en la historia de la competición futbolística más importante.

Posteriormente, ya como selección de Indonesia, la ocasión en que más cerca han estado de volver a un Mundial fue en 1986, cuando quedaron apeados por Corea del Sur en la penúltima ronda de la fase de clasificación asiática.

Hungría-Indias Orientales Neerlandesas en el Velódromo Municipal de Reims




viernes, 1 de agosto de 2014

Fernando Morena "El Potrillo charrúa"

Ídolo de Peñarol de Montevideo, tuvo en el gol su mejor socio sobre un terreno de juego. Hasta el momento tiene el récord de goles del Campeonato Uruguayo con 230, es el futbolista que más tantos ha marcado en una sola temporada con 36 y además es el jugador que mayor número de dianas hizo en un mismo partido con siete. También jugó en el fútbol europeo, concretamente en España en las filas de Rayo Vallecano y Valencia donde no dejó de perforar las redes contrarias. Nacido el 2 de Febrero de 1952 en Punta Gorda, zona residencial de Montevideo (Uruguay), se desempeñaba como delantero centro. Zurdo fino, de gran técnica y habilidad, su eficacia y su oportunismo de cara al marco contrario confirmaban que llevaba el gol en la sangre. Con un disparo mortífero y un excelso remate de cabeza era una auténtica pesadilla para los zagueros contrarios. Se le conoció como "Nando", el "Potrillo" o el "Pelé blanco".

Con la zamarra de Peñarol
Empezó a jugar en el Colegio Maturana donde destaca en varios torneos escolares. Peñarol le llama y viste la camiseta carbonera por primera vez con 6 años, pese a las reticencias de su progenitor que es de Nacional. A continuación realiza una gira con Defensor por Buenos Aires donde llama la atención de Vélez, que le hace una oferta a él y su familia que termina rechazando. Luego juega para Nacional en el que despunta pero su falta de conexión con compañeros y entrenador le hacen marcharse a las categorías inferiores de Racing de Montevideo.
Allí está un par de temporadas hasta que firma por River Plate de Montevideo. Debuta en 5ª División y poco a poco va ascendiendo hasta que se estrena en la Primera División con 17 años el 5 de Octubre de 1969. Con River brilla en muchos partidos y no falta a su cita con el gol, lo que provoca que el interés de otros equipos por él crezca. Marca 27 en 48 partidos oficiales y Peñarol lanza sus redes sobre el artillero de Punta Gorda hasta que se hace con sus servicios en 1973.
Su debut con los aurinegros se produce a principios de año y pronto se ve que es un jugador diferente, que marcará una época y que batirá todos los registros existentes en el fútbol del país. Durante sus primeras seis temporadas se proclama máximo realizador de la competición (1973 con 23 goles, 1974 con 27, 1975 con 34, 1976 con 18, 1977 con 19 y 1978 con 36) y esto lo hace extensible a la Copa Libertadores, donde también es el mejor artillero en 1974 y 1975 con siete y ocho goles respectivamente. Sus dianas además se convierten en fundamentales para que Peñarol logre los Campeonatos Uruguayos de 1973, 1974, 1975 y 1978 siempre por delante de su eterno rival Nacional. Mientras en la máxima competición continental no consiguen dad el salto de calidad y su mejor participación es en 1974, donde tras liderar el grupo 5 de la primera fase caen en la liguilla de semifinales al ocupar el segundo puesto de la tabla.
En el mercado estival de 1979 Morena decidió dar un giro a su carrera y cruzó el charco para jugar en Europa. Fichó por el Rayo Vallecano de la Primera División española e hizo disfrutar a la hinchada madrileña con sus goles en el curso 1979-1980. El equipo franjirrojo dirigido por su compatriota Héctor Núñez y con los también charrúas Custodio y Roberto Álvarez en el equipo no tuvo una temporada exitosa. En la primera vuelta los resultados si fueron positivos pero en la segunda parte del Campeonato entraron en barrena y acabaron descendiendo a la categoría de plata. Morena anotó 21 tantos en 34 partidos, incluidos dos hat-trick a CD Málaga y Burgos y a la conclusión de la campaña fichó por el Valencia.
El club ché se acababa proclamar campeón de la Recopa de Europa y en su plantilla dirigida por Pasieguito destacaban Sempere, Arias, Saura, Solsona, Subirats o el delantero argentino Mario Kempes. Morena se hizo con un hueco en el once y rápidamente empezó a marcar goles. La eliminación de la Recopa ante el Carl Zeiss Jena en octavos trajo poco después la alegría de la conquista de la Supercopa de Europa. Enfrente estaba el Nottingham Forest de Brian Clough, Peter Shilton, John McGovern o John Robertson que en la ida en el City Ground se impuso por 2-1. En la vuelta con Mestalla a rebosar un tanto de Morena al poco de iniciarse la segunda mitad dio la victoria por la minima y el título al cuadro valenciano. Por su parte en la Liga cinco equipos lucharon por el entorchado aquella campaña. Real Sociedad, Real Madrid, Atlético de Madrid, F.C. Barcelona y Valencia pelearon todo el curso en unas distancias muy pequeñas. Sin embargo la ausencia de Morena en las últimas jornadas fue un hándicap para el equipo valencianista. En un choque contra el Atlético de Madrid en Mestalla el charrúa agredió a un defensor colchonero y tras su expulsión fue sancionado con ocho partidos. No volvió a jugar más con el Valencia y el conjunto mediterráneo finalizó en cuarta posición a tres puntos de la Real Sociedad.
Regresó al club de sus amores donde los aficionados recolectaron dinero para poder pagar su traspaso. En Peñarol se mantuvo tres temporadas en las que sobresalen tanto él como el equipo carbonero. Obtienen los Campeonatos Uruguayos de 1981 y 1982 con Luis Cubilla y Hugo Bagnolo en la parcela técnica respectivamente y conquistan la Libertadores y la Intercontinental en 1982. En la primera fase del torneo continental lideraron el grupo 2 por delante de Sao Paulo, Gremio y Defensor. A continuación dejaron en el camino a Flamengo y River Plate y en la final tuvieron como rival a Cobreloa. En el Centenario empataron a cero y en la vuelta Morena batió a Óscar Wirth en el último minuto y dio el título a los aurinegros por cuarta vez en su historia. Además con ese tanto el ariete capitalino se convirtió en el mejor realizador de la competición con siete dianas. Unos meses más tarde, en el duelo entre el campeón europeo y sudamericano, Peñarol doblegó al Aston Villa por 2-0 y levantó el trofeo en Tokio.
En 1984 tuvo un breve paso por Boca Juniors donde juega solo siete partidos y enseguida vuelve a Peñarol. Anuncia su retirada a finales de año aunque un par de temporadas después retorna para jugar algunos encuentros con Peñarol en la Copa Libertadores. Tras la eliminación de los manyas en primera fase cuelga definitivamente las botas a los 34 años.


Uruguay 1974
River Plate de Montevideo 1971

Peñarol 1982
Valencia 1980-1981


Boca Juniors 1984

Con la Selección charrúa fue internacional en 53 ocasiones logrando un total de 22 tantos. Debutó en el choque de vuelta de la Copa Juan Pinto Durán que enfrentó a Uruguay y Chile en el Centenario de Montevideo el 28 de Octubre de 1971. El cuadro celeste dirigido por Hugo Bagnulo venció por 3-0 y Morena se estrenó como goleador. Sin embargo en el duelo de ida habían caído con estrépito por 5-0 y La Roja se llevó el trofeo.
Los siguientes partidos en que vistió la camiseta del equipo nacional fueron de carácter amistoso y en uno contra Argentina en 1973 realizó una gran actuación. El encuentro correspondiente a la Copa Lipton se celebró en Buenos Aires y el equipo uruguayo gracias a Morena sacó un empate a uno que le dio el triunfo en el torneo tras seis ediciones sin conseguirlo. Un año más tarde fue convocado para dos choques de la clasificación para el Mundial de Alemania 1974. En el primero Colombia con un solitario gol de Willington Ortiz se hizo con el triunfo en Montevideo, mientras que en el segundo los charrúas derrotaron por 4-0 a Ecuador con doblete del delantero de Punta Gorda y obtuvieron el billete mundialista por el goalaverage.
En tierras germanas y con Roberto Porta como nuevo técnico Morena partió como titular en los tres partidos de la liguilla actuando al lado de Mazurkiewicz, Pablo Forlán, Luis Cubilla o Pedro Rocha. El papel charrúa fue muy pobre quedando apeados en la primera fase después de caer ante Países Bajos y Suecia e igualar a un gol con Bulgaria. En la Copa América de 1975 tuvieron la posibilidad de sacarse la espina de lo ocurrido en el Mundial pero no lograron retener el título conquistado ocho años antes. Debido a su condición de campeón entraron en competición en semifinales donde Colombia se mostró muy superior. Morena jugó tanto en Bogotá como en Montevideo y pese a que marcó en la vuelta, el 1-0 fue insuficiente para remontar el 3-0 encajado en la capital colombiana.
Unos meses después en la Copa del Atlántico que disputaron ante Brasil, Argentina y Paraguay tuvieron una nueva desilusión después de ocupar el último lugar de la tabla con un solo punto. En 1977 una de las pocas alegrías fue la consecución de la Copa Artigas frente a sus vecinos guaraníes con una destacada actuación de Morena que marcó el único gol del empate en Asunción y el primer gol de la victoria en Montevideo por 2-1. Pero el gran fiasco tuvo lugar en la clasificación para el Mundial de Argentina. El ariete capitalino fue titular en el duelo ante Bolivia en La Paz donde sucumbieron por 1-0 que sumado al empate ante Venezuela sepultó muchas de sus posibilidades de acudir a la cita mundialista. A continuación vencieron a los venezolanos en casa pero tras empatar a dos con Bolivia se quedaron sin la opción de conseguir el pase. Morena de esta forma no volvería a jugar en la competición más importante del fútbol y además estaría ausente de las convocatorias del combinado nacional durante 5 años. Disputó en 1978 un amistoso contra España y no volvió ya de la mano de Omar Borrás hasta 1983. Participó con dos goles en la Copa Artigas de aquel año y en septiembre entró en los planes del seleccionador para la Copa América. Titular en los dos partidos de la liguilla ante Chile y Venezuela transformó dos penaltis, uno en cada choque y los charrúas comandaron la clasificación con seis puntos. No volvió a jugar ni un solo minuto pero desde fuera vio como sus compañeros apeaban en semifinales a Perú y se veían las caras con Brasil en la final. A doble partido en el encuentro de ida en el Centenario los locales doblegaron a la verdeamarela por 2-0 y en la vuelta con sede en Salvador de Bahía sacaron un empate que les proclamaba campeones de América. Formando parte del plantel que logró el decimosegundo Campeonato Sudamericano de la historia uruguaya Morena se despidió de la Selección ya que no se enfundó nunca más la casaca celeste.

Al término de su carrera en el césped dio el salto a los banquillos entrenando a Peñarol en 1988. A continuación dirigió a River Plate de Montevideo un curso más tarde y al Real Murcia durante 11 partidos de la temporada 1991-1992, dimitiendo tras caer en un partido ante el filial del Real Madrid. Sus siguientes destinos fueron Huracán Buceo y Rampla Juniors hasta que regresó a River Plate en 1996. Luego tomó las riendas del Colo-Colo chileno donde no dejó gran recuerdo y tras una tercera etapa en River Plate y una segunda Peñarol dejó la labor técnica.

Desde 2009 ocupa el cargo de Gerente de relaciones institucionales y deportivas del club aurinegro.

lunes, 28 de julio de 2014

La Selección española en el Mundial de 1938


La Selección española de fútbol no pudo acudir al Mundial de Francia en 1938 al estar el país inmerso en una Guerra Civil desde hacía dos años. El conflicto bélico impidió a una gran generación de futbolistas acudir al torneo más importante donde hubiera partido entre los favoritos. Jugando a ser seleccionador intentaremos realizar una lista con los jugadores que podrían haber defendido al combinado hispano en aquella Copa del Mundo.

Los últimos encuentros oficiales de la selección española antes del estallido de la Guerra Civil tuvieron lugar en una gira que se hizo por Centroeuropa. A finales de abril de 1936 el equipo viajó a Checoslovaquia y Suiza para enfrentarse a ambos combinados. En Praga el día 26 el cuadro hispano cayó por la mínima frente a un conjunto checo en el que destacaba el portero Planicka, el extremo Puc o el delantero Nejedly. Una semana después se desplazaron a Berna y esta vez si lograron el triunfo con solvencia por 0-2. En aquella convocatoria figuraron como porteros Blasco y Guillermo Eizaguirre, Zabalo, Aedo, Ciriaco, Quincoces como defensas, Zubieta, Muguerza, Roberto, José Vega, Lecue y Pedro Blanco en la línea media y Vantolrá, Luis Regueiro, Herrerita, Campanal, Lángara y Gorostiza para el frente de ataque.

Selección española en Berna (Suiza) en 1936

Durante la Guerra Civil se celebraron dos encuentros contra Portugal en 1937 y 1938 que la FIFA no reconoce como oficiales. Los enfrentamientos fueron acordados como propaganda política para el General Franco y el primer ministro luso Antonio de Oliveira Salazar, buscando además estrechar lazos entre ambos países. La “España Libre” tuvo que llamar con urgencia a varios jugadores que estaban en el frente, incluyendo al seleccionador Amadeo García de Salazar recién llegado de combatir por el norte de la península. El primer duelo fue en Vigo el 28 de Noviembre de 1937 y el once hispano que vistió de azul lo integraron Guillermo Eizaguirre, Ciriaco, Quincoces, Aranaz, Vega, Ipiña, Epi, Chacho, Vergara, Gallart y Vázquez. La falta de preparación de los jugadores españoles quedó patente desde el primer minuto y los portugueses se hicieron con la victoria (1-2) por primera vez ante sus vecinos. El segundo encuentro se disputó en Lisboa el 30 de Enero de 1938 y de nuevo los lusos lograron la victoria con un solitario tanto de Sousa. El cuadro hispano formó con Guillermo Eizaguirre, Ciriaco, Quincoces, Peral, Soladrero, Germán, Epi, Vergara, Campanal, Herrerita y Vázquez. Para ver el siguiente encuentro de la selección española tuvieron que pasar tres años y casualmente fue otra vez contra Portugal en la capital lisboeta. 

Las competiciones nacionales (Liga y Copa) se detuvieron por el conflicto bélico pero en España no se dejó de jugar al fútbol. En la zona mediterránea se creó la Liga Valencia-Cataluña en la que participaron equipos como el F.C. Barcelona, Valencia, Levante o CD Español a principios de 1937. Al término de este torneo se celebró la Copa de la España Libre que conquistó el Levante en el verano del mismo año. Además también se disputó el Campeonato de Cataluña en 1937 y 1938, la Liga Catalana y se organizaron un par de partidos a nivel regional entre Cataluña y Valencia.

Otros conjuntos como la Selección de Euskadi o el F.C. Barcelona aprovecharon para realizar giras por diferentes lugares del mundo. El equipo vasco en el que figuraban leyendas del fútbol español como Iraragorri, Lángara, Gorostiza, Luis Regueiro, Cilaurren o Muguerza jugaron partidos en Paris, Moscú, Oslo o Copenhague y luego se marcharon a América para enfrentarse a escuadras mexicanas o cubanas. Mientras que el club catalán con el técnico Patrick O’Connell a la cabeza y jugadores de la talla de Vantolrá, Urquiaga, Zabalo o Balmanya viajó a México y Estados Unidos huyendo de la guerra y buscando ingresos que salvasen su maltrecha economía. 

F.C. Barcelona en la gira por América
Selección de Euskadi en México en 1937














Con todo ello una posible lista de 22 jugadores confeccionada por el seleccionador Amadeo García de Salazar y dirigida por el técnico entonces “Moncho” Encinas para el Mundial de 1938 podría haber estado formada por Blasco (Club Deportivo Euzkadi), Nogués (F.C. Barcelona) y Guillermo Eizaguirre (Sevilla) en portería, Quincoces (Real Madrid) Zabalo (F.C. Barcelona), Ciriaco (Real Madrid) y Aedo (Club Deportivo Euzkadi) en la zaga, Cilaurren (Club Deportivo Euzkadi), Muguerza (Club Deportivo Euzkadi), Zubieta (Club Deportivo Euzkadi), Lecue (Real Madrid), Ipiña (Athletic Club) y Gabilondo (Atlético de Madrid) como medios y Vantolrá (Atlante), Epi (Donostia FC) Luis Regueiro (Club Deportivo Euzkadi), Campanal (Sevilla), Lángara (Club Deportivo Euzkadi), Iraragorri (Club Deportivo Euzkadi), Herrerita (Real Oviedo), Gorostiza (Athletic Club) y Emilín (Real Oviedo) en la zona ofensiva. Hay que recordar que hombres importantes en el anterior Mundial de Italia como Ricardo Zamora, Ramón Lafuente o Martín Marculeta habían colgado las botas recientemente.

Sin duda el equipo español hubiera podido presentar batalla a la Italia de Pozzo, Meazza y Piola, a la Hungría de Sarosi y Zsengeller, al Brasil de Domingos, Leonidas y Zezé Procopio o a la Checoslovaquia de Puc, Nejedly y Planicka. Una execrable Guerra Civil lo evitó.  

viernes, 25 de julio de 2014

Kálmán Konrád "El arquitecto de Bačka Palanka"

La factoría de excelentes jugadores que Hungría ha dado al fútbol comenzó en la década de los 10 del pasado siglo con  Kálmán Konrád e Imre Schlosser. Konrád que tuvo una brillante carrera como jugador y posteriormente como técnico, fue elegido por la revista World Soccer en 1999 como uno de los 100 mejores futbolistas de la pasada centuria. Nacido el 23 de Mayo de 1896 en Bačka Palanka (Imperio Austro-húngaro, hoy Serbia) se desempeñaba como interior o segundo delantero. Fantástico creador de juego, tenía una magnífica visión y gran calidad en el pase, destacando también por su agilidad, habilidad y técnica. Tuvo un hermano de nombre Jeno que fue defensa o medio y llegó a ser internacional magiar.

En el Wiener Amateure
Inició su vida deportiva en el MTK de Budapest, donde entró en las categorías inferiores con 14 años, llegando al primer equipo tres temporadas más tarde, en 1913. El año de su debut no pudo ser mejor al conquistar el equipo capitalino el doblete de Liga y Copa. En la competición doméstica se situaron por delante del Ferencvaros y en el torneo del ko doblegaron en la final al Magyar AC por 4-0. 
Las dos temporadas siguientes no se celebró ningún campeonato futbolístico en el país debido a la II Guerra Mundial y las competiciones no se reanudaron hasta 1916. EL MTK volvió por sus fueros y obtuvo tres Ligas de forma consecutiva en la que no dio ninguna opción a rivales como el Ferencvaros, el Törekvés o el Ujpest. Marcaron casi 350 goles en tres cursos y sumaron 60 victorias y solo dos derrotas. El equipo entrenado por el inglés Jimmy Hogan en las dos primeras Ligas estaba liderado por Konrád que marcó 88 goles en 94 partidos, aunque también tenía otros futbolistas de enorme calidad como el arquero Miksa Knapp, los zagueros Antal Vágó o Gyula Feldmann, los medios Vilmos Kertés y Elemér Kovács o los delanteros Alfréd Schaffer e Imre Schlosser.
A finales de la década Kalman y su hermano Jeno llamaron la atención del entrenador Hugo Meisl, que dirigía al Wiener Amateure y que decidió contratarles para el conjunto austriaco. En el curso de su estreno desplegaron un gran juego pero la suerte no estuvo de su lado, al finalizar tanto subcampeón de Liga como de Copa. Un año más tarde volvieron a la carga en el torneo de la regularidad pero de nuevo ocuparon el segundo lugar tras el Rapid de Viena. Sin embargo en la Copa si lograron resarcirse de lo ocurrido unos meses antes y conquistaron el título después de vencer por 2-1 al Wiener Sport-Club. La alineación del Wiener aquel día fue la integrada por Meisl, Heikenwälder, Popovich, Fuchs, Jeno Konrád, Geyer, Köck, Swatosch, Kálmán Konrád, Hansl y Vecera.
El impulso que dio este triunfo se notó las temporadas venideras en las que el Wiener Amateure, llamado Austria de Viena desde 1926 cosechó varios éxitos más. La Liga en el curso 1924-1925 y 1925-1926, así como la Copa de forma consecutiva en 1924, 1925 y 1926 ampliaron el palmarés de la entidad capitalina. Konrád fue vital en varios de esos títulos al lograr goles importantes, como el conseguido en la final de Copa de 1925 ante el First Vienna que ponía el empate en el marcador o el anotado en la final del año siguiente donde se impusieron al mismo rival por 4-3. Su excelente sociedad con Schaffer, antiguo compañero en el MTK fue una de las bases sobre las que construyó Meisl aquel equipo ganador.
En el periodo estival de 1926 Konrád recibió una propuesta del otro lado del Atlántico. El propietario de los Brookyln Wanderers Nat Agar le hizo una oferta irrechazable tanto a él como al club austriaco y emprendió la aventura a tierras norteamericanas. Allí marcó dos goles en 27 partidos y tras obtener la Liga Internacional de fútbol, competición con equipos de Estados Unidos y Canadá, regresó a Europa y a su país para vestir de nuevo la camiseta del MTK. Disputó 13 encuentros y anotó siete goles en la temporada 1927-1928 y al término de la misma decidió colgar las botas con 32 años.


Wiener Amateure 1919
MTK 1917
Hungría 1918



Con la Selección húngara fue internacional en 13 ocasiones marcando un total de dos goles. Debutó en 1914 en un partido contra Austria en Viena a la que derrotaron por 1-2, logrando él uno de los tantos del cuadro magiar. Por aquel entonces apenas había competiciones de importancia y casi todos los encuentros en que vistió la camiseta del combinado nacional fueron de carácter amistoso.
La cercanía con sus vecinos austriacos hizo que un par de veces al año se viesen las caras en un terreno de juego. En sus cinco siguientes partidos como internacional Austria les tomó la medida y les venció en tres de ellos, terminando en tablas los otros dos. Konrád marcó en uno disputado en 1916 en el WAC Platz de Viena que concluyó 3-3, en un día en el que compartió alineación con otras leyendas húngaras de la época como Schlosser o Alfred Schaffer.
Las tornas cambiaron a partir de 1918 cuando Hungría se impuso en los cuatro siguientes duelos, siendo muy importantes dos victorias consecutivas en territorio austriaco por 0-2 y 0-3 en apenas seis meses. El traslado de Konrád a Austria para continuar allí su carrera hizo que estuviese ausente de las convocatorias del equipo magiar durante ocho años. Regresó en 1927 para un partido ante la Checoslovaquia de Planicka, Svoboda o Puc en Budapest, en la que los visitantes se impusieron por 1-2. Su penúltimo partido con Hungría tuvo lugar unos meses después, en marzo de 1928 en la Copa Internacional de Europa Central. Esta competición de reciente creación juntó a Italia, Suiza, Austria, Hungría y Checoslovaquia en un sistema de liguilla en la que se enfrentaron todos contra todos a ida y vuelta. La primera edición duró tres años (1927-1930) y Konrád fue convocado para el choque de la segunda jornada frente a los transalpinos en Roma. En un bonito encuentro Italia doblegó a los magiares por 4-3 dando un paso muy importante para la consecución del título que finalmente obtuvo dos años después.
Konrád se despidió del equipo húngaro el 6 de Mayo de 1928, tras un choque contra Austria en Budapest ante más de 33.000 espectadores que presenciaron un espectacular empate a cinco tantos.

En el BK Derby en 1952
Su extensa carrera como técnico tuvo su punto de partida en el Bayern de Munich a finales de los años 20. Permaneció un par de temporadas y los mayores logros que consiguió fueron torneos a nivel regional. Su siguiente destino fue el Zurich suizo en la temporada 1930-1931 y a continuación se marchó al Slavia de Praga. Con el conjunto checo conquista dos títulos de Liga en 1934 y 1935 dirigiendo a importantes futbolistas de la talla de Planicka, Daucik, Sobotka o Puc. En 1936 hace las maletas destino Rapid de Bucarest y un curso más tarde toma las riendas del FC Brno. El estallido de la II Guerra Mundial le sorprende en Checoslovaquia y pocos meses después decide aceptar la oferta del Orebro y emprende viaje a Suecia, país del que ya no se movería jamás. En el cuadro blanco está tres campañas para luego firmar por el Atvidaberg, al que a punto estuvo de subir a Primera en 1945 y que le sirvió como trampolín para entrenar a uno de los equipos más importantes suecos, el Malmö FF. En su primer curso quedan en segundo lugar de la Allsvenskan pero en 1949 y 1950 obtienen dos títulos de forma consecutiva tras superar a Helsingborgs y Jönköpings Södra IF. Konrád realiza una gran labor en un plantel en el que destacan internacionales de la Blagult como Erik Nilsson, Kjell Rosén, Egon Jönsson, Stellan Nilsson, Karl-Erik Palmér o Ingvar Rydell. Con los dos títulos ligueros en el bolsillo decidió entrenar a equipos más humildes y después de dirigir entre 1950 y 1956 a Råå IF, BK Derby y Junsele IF puso punto final a su carrera en los banquillos.

Falleció el 10 de Mayo de 1980 en Estocolmo a los 83 años.