miércoles, 11 de junio de 2014

Alejandro Villanueva "El gran emblema aliancista"

Uno de los primeros cracks del fútbol peruano y el mejor jugador de la historia del Alianza de Lima. Formó parte del equipo nacional en el primer Mundial en 1930 y seis años más tarde en los Juegos Olímpicos de Berlín. Además jugó en el famoso conjunto del Alianza conocido como "El Rodillo Negro" y popularizó acciones muy célebres en su país como la "Huacha", la "Chalaca" o el "Pase del desprecio". Nacido el 4 de Junio de 1908 en Lima (Perú), se desempeñaba como delantero. Futbolista de gran altura (1,95cm), era rapidísimo, elegante y talentoso en su juego y tenía un extraordinario dominio del esférico. Su gran defecto es que no le gustaba entrenar y la vida que llevaba fuera del terreno de juego era poco saludable. Se le conoció con el apelativo de "Manguera" o "Maestro". 

Jugando en la calle con unos niños
Comenzó su vida deportiva en el Club Teniente Ruiz de la Segunda División hasta que el Alianza de Lima llamó a su puerta en 1927. Desde entonces no jugaría para ningún otro conjunto y el Alianza se convertiría en la institución de sus amores el resto de su vida. Anteriormente también había militado en el Sport Inca, el Nacional nº1 o el 'Once amigos'.
En sus dos primeras campañas con la entidad blanquiazul estrenó su palmarés al obtener el título de Liga por delante de Unión Buenos Aires y Federación Universitaria respectivamente. Contra estos últimos empataron a seis puntos en la liguilla final y se hizo necesario resolver la igualada con una eliminatoria de desempate. En la ida en el estadio Nacional de la capital hubo tablas a un gol y en la vuelta en el mismo escenario Alianza se impuso por 2-0, levantando de esta forma el trofeo. Además Villanueva se erigió como máximo goleador liguero por primera vez después de marcar 3 dianas. Por entonces el plantel estaba repleto de grandes jugadores donde además de Villanueva destacaban Segalá, Bulnes, Quintana, los hermanos Rostaing o Koochoi.
La temporada siguiente el Alianza fue descalificado por no ceder jugadores al equipo nacional, aunque finalmente mantuvo la categoría. Fue con la llegada de la década de los 30 cuando se mostraron muy superiores al resto de equipos peruanos y conquistaron tres Campeonatos de Liga de forma consecutiva. Ganaron 26 encuentros seguidos y se mantuvieron invictos tres años, cuatro meses y 28 días. El equipo empezó a ser conocido como "El Rodillo" y en el ya figuraban también Juan Valdivieso o Adelfo Magallanes. En 1931 superaron en la clasificación al Sporting Tabaco con "Manguera" como mejor artillero de la competición con 16 goles, en 1932 aventajaron en tres puntos y medio a Federación Universitaria y en 1933 dejó a su gran rival Universitario de Deportes con la miel en los labios.
Sin embargo a partir de entonces la racha de victoria de Alianza finalizó y en las tres temporadas siguientes claudicaron ante Universitario de Deportes y Sport Boys en dos ocasiones. El drama llegó en 1938 cuando descendieron por primera vez en su historia. Quedaron en antepenúltimo lugar en la tabla y se jugaron el descenso a un partido frente a Sucre que también había sumado 14 puntos. En el estadio Nacional perdieron por 0-2 y se consumó la tragedia. El infierno de la categoría de plata no duró mucho y tras proclamarse campeones en 1939 regresaron a la elite del fútbol peruano con el inicio de los años 40.
Villanueva superaba ya la treintena y su estado físico estaba muy deteriorado. Su vida bohemia, sus excesos y su nula preparación le hicieron perder la titularidad y dejar muy atrás a aquel jugador que brillaba cada vez que se ponía la zamarra aliancista. Compatibilizó el cargo de entrenador-jugador un par de cursos y tras enfermar de tuberculosis colgó las botas en 1943.


Perú 1930

Alianza de Lima 1934








Con la Selección de Perú fue internacional en 11 ocasiones marcando un total de seis tantos. Debutó en el primer encuentro de la historia del combinado nacional el 1 de Noviembre de 1927. Se celebraba el Campeonato Sudamericano de fútbol en casa y Villanueva fue convocado para el torneo por el seleccionador Pedro Olivieri. Disputó los tres encuentros ante Argentina, Uruguay y Bolivia pero la Blanquirroja no consiguió levantar el trofeo al quedar en tercer lugar. Sumaron una victoria por 3-2 ante los bolivianos y dos duras derrotas frente a los charrúas por 0-4 y la albiceleste por 1-5 (el gol del honor obra de "Manguera").
Sus siguientes choques con Perú tuvieron lugar en el Mundial de Uruguay de 1930. El cuadro peruano fue uno de los siete conjuntos sudamericanos que recibieron una invitación para participar en la primera edición del torneo. El sorteo les deparó un potente grupo con Uruguay y Rumania donde no sumarían ni un solo punto. Cayeron en la primera jornada ante los europeos por 3-1 y contra los uruguayos cuatro días después por la mínima. Para la historia queda que Villanueva estuvo en la primera alineación peruana en una Copa del Mundo junto a Juan Valdivieso, Alberto Soria, Mario De las Casas, Domingo Garcia, Placido Galindo, Alberto Denegri, Luis Souza, Demetrio Neyra, Julio Lores y Víctor Lavalle.
En 1935 asistió a su segundo Campeonato Sudamericano que además tenía como aliciente repartir al campeón un billete para los Juegos Olímpicos de Berlín del año venidero. El artillero del Alianza de Lima continuaba siendo un fijo en el equipo nacional, esta vez con Telmo Carbajo en el banquillo, pero los resultados de Perú en la competición no mejoraban. Al igual que en 1927 obtuvieron una victoria, ante Chile y dos derrotas, frente a Uruguay y Argentina. La buena noticia es que viajarían a tierras alemanas para participar en los Juegos Olímpicos tras la renuncia de Argentina y Uruguay por problemas económicos.
En Berlín se vieron las caras en primera ronda con Finlandia a la que apabullaron por 7-3. Las dos estrellas del equipo en aquel momento, Lolo Fernández y Villanueva lideraron al equipo logrando cinco y dos dianas respectivamente. En la siguiente eliminatoria se enfrentaron a Austria en una confrontación que pasaría a la historia de los Juegos. Los austriacos ganaban 2-0 en el intermedio pero Perú en un arranque de garra igualó el partido a poco de la conclusión, lo que hizo que muchos aficionados peruanos invadiesen el terreno de juego invadidos por la emoción. En la prórroga aparecieron de nuevo Lolo Fernández y "Manguera" para dar el triunfo a Perú con un gol cada uno. Sin embargo los centroeuropeos elevaron una protesta ante la FIFA por el incidente con los hinchas peruanos y el máximo organismo del fútbol dictaminó que se repetiría el duelo a puerta cerrada. El gobierno peruano no aceptó esta resolución y mandó la retirada de toda la delegación del país en los Juegos. El cuadro austriaco fue declarado como ganador del choque y Perú no jugó las semifinales. 
En 1937 Villanueva jugó y marcó ante Brasil en el Campeonato Sudamericano con sede en Argentina y un año después vistió la camiseta Bicolor de la selección por última vez, concretamente en un partido de los Juegos Bolivarianos de 1938 en el que doblegaron a Bolivia por 3-0.

Artistas de la talla de Pedro Espinel o Felipe Pinglo le compusieron valses y polkas peruanas.

En su honor el estadio de Alianza de Lima situado en el barrio de Matute lleva su nombre desde el año 2000. 

Falleció el 11 de Abril de 1944 a los 35 años victima de una tuberculosis. Su entierro fue uno de los más multitudinarios que se recuerdan en la capital peruana.


sábado, 7 de junio de 2014

Robert Jonquet "El Imperial zaguero parisino"

Capitán del gran Stade de Reims de los Kopa, Piantoni, Vincent o Fontaine que llegó a dos finales de Copa de Europa en los inicios de la competición de clubes más importante del viejo continente. Además está considerado como uno de los zagueros más destacados de la historia del fútbol francés. Nacido en Paris (Francia) el 3 de Mayo de 1925, se desempeñaba como defensa central. Futbolista eficaz, seguro, elegante y talentoso, ejercía como líder de la zaga y del equipo dada su gran personalidad y enorme firmeza. Se le conoció con los apelativos del "Imperial" o el "Héroe de Highbury" por un partido ante Inglaterra en 1951.

Comenzó a jugar en varios equipos parisinos como el Le Plessis-Robinson o el S.S. Voltaire hasta que fichó por el Stade de Reims en edad juvenil. Su estilo moderno de juego le afianzó rápidamente en la zaga del Stade de Reims que poco a poco fue instalándose entre los mejores clubes franceses tras la II Guerra Mundial. 
En 1947 estuvo a punto de estrenar su palmarés pero finalmente el Stade de Reims quedó en segundo lugar del Campeonato francés tras el CO Roubaix-Tourcoing. No tuvo que esperar mucho más puesto que en la campaña 1949-1949 el conjunto rojiblanco se hizo con el entorchado liguero después de superar por un punto al Lille. En aquel plantel ya se encontraban hombres importantes de la siguiente década como Roger Marche o Armand Penverne además de los hermanos Sinibaldi, Paul y Pierre o Albert Batteux.
Una temporada más tarde obtuvieron la Copa de Francia al vencer por 2-0 al RC Paris y a partir de 1953 empezó la época dorada de la entidad de Reims. Ya habían llegado Rene Bliard, Raoul Giraudo, Leon Glovacki, Raymond Kopa o Jean Templin y ese curso conquistaron la segunda Liga de la historia del club y la Copa Latina después de doblegar al Valencia en semis y al Milan en la final por 3-0.
Los títulos fueron una constante desde ese momento y en 1954 lograron la Copa Charles Drago y en 1955 la Liga y la Supercopa francesa. Una nueva competición se inició por esas fechas y el campeón francés fue invitado a participar en ella, era la Copa de Europa. El Stade de Reims se deshizo del Aarhus danés, el Voros Lobogo magiar y el Hibernian escocés en su camino hacia la final donde se vio las caras con el Real Madrid. Celebrada en París, los franceses rozaron el triunfo en varias ocasiones pero acabaron sucumbiendo ante el equipo blanco por 4-3. Jonquet formó parte del once histórico que alineó Albert Batteux junto a Zimny, Giraudo, Leblond, Siatka, Hidalgo, Glowacki, Kopa, Bliard y Templin.
En el año 1957 hubo sequía de trofeos pero la campaña venidera volvieron con fuerza consiguiendo un magnífico doblete y la Supercopa gala. En el campeonato doméstico dejaron atrás muy pronto a sus perseguidores quedando el Nimes, el Mónaco y el Angers a siete puntos en la tabla. Mientras que en la final de Copa y en la Supercopa se impusieron al Nimes por 3-1 y 2-1 respectivamente. Kopa ya no estaba en la plantilla pero las llegadas de Jean Vincent y el goleador Just Fontaine dieron un plus de calidad. Estaban en disposición de volver a asaltar el trono europeo del Real Madrid y en el curso 1958-1959 participaron de nuevo en el torneo continental. Sin embargo la historia se iba a repetir y otra vez tuvieron que conformarse con el subcampeonato. Dejaron en el camino en las rondas previas al Ards FC norirlandés, el HPS Helsinki, el Standard de Lieja y el Young Boys para presentarse en la gran final contra el Real Madrid. El choque jugado en el Neckarstadion de Stuttgart tenía a Kopa en las filas blancas y a Colonna, Bruno, Jonquet, Giraudo, Penverne, Leblond, Lamartine, Bliard, Fontaine, Piantoni y Vincent en el once de Albert Batteux. Kopa se lesionó pronto pero el cuadro madrileño no lo notó en exceso y derrotó a los galos por 2-0.
El curso posterior Jonquet dejó el Stade de Reims y su despedida fue muy grata al añadir dos nuevos títulos para su curriculum, la Liga ganada al Nimes y la Supercopa obtenida contra el Mónaco en el estadio de Malakoff en Nantes. Tras 15 temporadas, más de 500 partidos y nueve tantos se marchó al Estrasburgo que militaba en la D2. En su primera temporada ascendieron a la elite del fútbol francés pero tras un inicio de Liga difícil en 1961 le colocaron en el banquillo del conjunto alsaciano. Logró salvar al equipo del descenso y al término de la campaña 1961-1962 con 37 años se retiró de los terrenos de juego.


Racing Estrasburgo 1961
Stade de Reims 1958
Francia 1958


Con la Selección francesa fue internacional en 58 ocasiones entre 1948 y 1960. Hizo su estreno con el equipo nacional en un amistoso contra Italia el 4 de Abril de 1948 celebrado en el estadio de Colombes de París. Junto a Jonquet formaron en Francia hombres como Roger Marche, Marcel Domingo, Larbi Ben Barek u Oscar Heisserer ante unos transalpinos que se llevaron la victoria por 1-3, gracias a tres goles en la primera mitad obra de Carapellese en dos ocasiones y Gabetto.
Durante cuatro años Jonquet disputó numerosos encuentros con los bleus, pero todos de carácter amistoso hasta que llegó el primer choque oficial en la fase de clasificación para el Mundial de Suiza 1954. Entre estos amistosos hay que destacar los triunfos ante Yugoslavia por 2-1 en 1951, Bélgica por 1-2, Alemania Occidental por 3-1 o Austria por 1-2 en 1952 o el histórico empate contra Inglaterra en Highbury en otoño de 1951. Era la primera vez que los galos visitaron tierras inglesas y no regresaron a casa derrotados. Jonquet realizó una colosal actuación y ayudó a que su equipo firmarse un empate a dos tantos, ganándose el apodo de el "Héroe de Highbury" desde ese instante.
El binomio técnico formado por Jules Bigot y Albert Batteux contó con el defensa parisino para dos encuentros de la calificación del Mundial de 1954 ante Irlanda y Luxemburgo, donde Francia se hizo con la victoria y también con el billete mundialista tras liderar el grupo con pleno de triunfos. En el sorteo realizado en Berna los franceses quedaron encuadrados con complicados contrincantes de la talla de Brasil, Yugoslavia y México. Jonquet debutó en una Copa del Mundo en la primera jornada frente a Yugoslavia aunque la alegría no pudo ser completa al perder por la mínima ante el cuadro plavi. En el segundo partido ante México no jugó y pese a ganar a los aztecas por 3-2 los galos quedaron eliminados.
Un par de años después ya solo con Batteux en el banquillo del combinado francés Jonquet lideró la defensa en la búsqueda del pase al Mundial de Suecia 1958. La generación de futbolistas compuesta por Roger Piantoni, Jean Vincent, Raymond Kopa, Just Fontaine o Maryan Wisniewski era fantástica y no tuvieron problemas para clasificarse. Lograron siete puntos en grupo 2 europeo y dejaron fuera a Bélgica e Islandia que recibieron sendas goleadas en suelo galo. En el Mundial tuvieron en la liguilla como rivales a Paraguay, Escocia y Yugoslavia donde tras sumar cuatro puntos lideraron la tabla. Con un once tipo integrado por Remetter en portería, Kaelbel, Jonquet y Lerond en defensa, Marcel y Penverne en el medio y Wisnieski, Kopa, Fontaine, Piantoni y Vincent arriba ganaron por 7-3 a los guaraníes y 2-1 a los escoceses y sucumbieron por 3-2 contra los yugoslavos. En cuartos de final la sorprendente Irlanda del Norte de Harry Gregg, Danny Blanchflower o Billy Bingham no aguantó el vendaval francés que se llevó el triunfo por 4-0. Solo un obstáculo les separaba de la gran final, Brasil. Vavá adelantó a la verde-amarela en el minuto dos pero poco después Fontaine firmó la igualada. Didí puso en ventaja a los brasileños antes del descanso y en la segunda parte los hombres de Batteux se vieron impotentes ante el juego desplegado por Pelé y compañía. Finalmente cayeron por 2-5 y su destino fue jugar por el tercer y cuarto puesto. En ese choque sin Jonquet en la alineación al lesionarse contra Brasil, derrotaron a Alemania Occidental por 3-6 en un partido loco y entretenido.
Las últimas ocasiones en que el zaguero capitalino vistió la camiseta bleu de Francia fue en la Eurocopa de 1960. Disputó el partido de ida de cuartos de final ante Austria en Colombes que se resolvió a favor de los locales por 5-2 y el choque por el tercer puesto donde fueron doblegados por Checoslovaquia por 0-2.

En 1955 formó parte del combinado del Resto de Europa que se enfrentó a Gran Bretaña para conmemorar el 75 aniversario de la Federación Norirlandesa de fútbol. El partido se celebró en Belfast y los europeos barrieron a los británicos por 1-4. Jonquet tuvo la fortuna de compartir equipo con figuras como Ernst Ocwirk de Austria, Bernard Vukas de Yugoslavia, José Travassos de Portugal o Lorenzo Buffon de Italia.

En su faceta como técnico dirigió primero al Estrasburgo donde compatibilizó el césped con los banquillos una campaña. Después de colgar las botas siguió al frente del equipo de la Alsacia durante dos años más, hasta 1964. Luego se marchó al club de su vida, el Stade de Reims al que entrenó un total de tres temporadas (1964-1967), teniendo como mayor éxito el título de la Segunda División en 1966. Sus siguientes destinos fueron tres conjuntos humildes, el USM Romilly, el RC Epernay y el CO Chalons hasta que regresó ya en la década de los 80 al Stade de Reims. Allí formó tándem con Leon Desmenez y tras trece meses acabó su periplo como mister.

Una tribuna del estadio Auguste Delaune donde juega el Stade de Reims lleva su nombre desde febrero de 2008.

Falleció a los 83 años el 18 de Diciembre de 2008.


miércoles, 4 de junio de 2014

Costa Pereira "El guardavallas del glorioso Benfica de los 60"

Uno de los protagonistas del periodo dorado que vivió el Benfica desde mediados de los 50 hasta finales de los 60. Su palmarés es extensísimo figurando entre otros trofeos dos Copas de Europa, ocho Ligas o cinco Taças de Portugal. La gran espina clavada a lo largo de su carrera fue no acudir a ningún Mundial de fútbol con el equipo nacional. Nacido el 22 de Diciembre de 1929 en Nacala (Mozambique), fue un guardameta espigado, ágil, con grandes reflejos y muy valiente. Si tenía el día era una odisea lograr batirle, pero sus grandes actuaciones las combinaba con errores garrafales que costaban goles sencillos a su equipo.

Empezó a jugar en las filas del Ferroviario de Lourenço Marques mozambiqueño hasta que con 24 años un ojeador del Benfica le llevó a Lisboa para fichar por el conjunto encarnado. Pronto se hizo con el puesto y en su segunda temporada en el club estrenó su brillante palmarés. El Benfica consiguió un gran doblete de Liga y Copa tras superar a Os Belenenses por mejor diferencia de goles en el torneo doméstico y derrotar por 2-1 al Sporting en la final de la Taça lusa.
En 1956 hubo sequía de éxitos en la institución lisboeta pero en 1957 recuperaron la senda de triunfos con otro doblete. En esta ocasión dejaron al Oporto a un punto en la Liga mientras que en la Taça doblegaron al Sporting da Covilha por 3-1 en la final celebrada en el Estadio Nacional. El cuadro benfiquista dirigido entonces por Otto Glória estaba formando un plantel extraordinario en el que ya figuraban hombres claves de presente y futuro como Ángelo Martins, Cavém, Coluna o José Aguas.
Las dos siguientes temporadas no pudieron revalidar el título liguero tras quedar por detrás de Sporting y Oporto y el único triunfo que llegó a las vitrinas de la entidad fue la Taça de 1959. Costa Pereira no jugó la final pero el Benfica se impuso por la mínima al Oporto con un solitario gol de Cavém en el primer minuto. 
Con el inicio de la década de los 60 llegaron al primer equipo futbolistas como Simoes, José Augusto, Germano o Eusebio que dieron un salto cualitativo a la escuadra. Lograron la supremacía en su país con la obtención de dos Ligas de forma consecutiva en 1960 y 1961 y lo redondearon proclamándose campeones de Europa en 1961 y 1962. En la primera dejaron en el camino al Hearts escocés, el Ujpest Dozsa húngaro, el Aarhus danés y el Rapid de Viena austriaco para llegar a la gran final. En ella se vieron las caras con el temible F.C. Barcelona de Ramallets, Kubala, Kocsis, Czibor, Luis Suárez o Garay. Los postes y la fortuna se aliaron del lado de los benfiquistas que acabaron venciendo por 3-2 y levantando el trofeo. El entonces entrenador Béla Guttmann alineó aquella tarde a Costa Pereira, Mario Joao, Germano, Angelo Martins, José Neto, Fernando Cruz, José Augusto, Santana, José Aguas, Coluna y Cavém.
En la segunda continuaron siendo inabordables para el resto de conjuntos europeos, deshaciéndose consecutivamente del Austria de Viena, el Nuremberg y el Tottenham Hotspur en su camino hacía la final en Ámsterdam. Eusebio ya se había hecho con la titularidad y era uno de los mejores futbolistas del continente. Su contrincante por el título fue otro equipo español repleto de leyendas, el Real Madrid de Puskas, Gento, Di Stéfano, Santamaría o Del Sol. El duelo empezó mal y Puskas batió en apenas cinco minutos en dos ocasiones a Costa Pereira. José Aguas y Cavem pusieron la igualada pero Puskas dio ventaja al Real Madrid antes del descanso. En la segunda parte los pupilos de Guttmann fueron un ciclón y en veinte minutos marcaron tres goles con los que ganarían el partido por 5-3, reteniendo el trofeo de campeones europeos. La formación para la historia del club encarnado la integraron Costa Pereira, Mario Joao, Germano, Angelo Martins, Cavém, Fernando Cruz, José Augusto, Eusebio, José Aguas, Coluna y Simoes. Además los dos entorchados continentales les dio la oportunidad de disputar el trono de mejor equipo del mundo, pero en ambas ocasiones cayeron derrotados por Peñarol en 1961 y el Santos de Pelé en 1962.
La salida del técnico Guttmann y su 'maldición' les impidió volver a reinar en el continente aunque en su país siguieron coleccionando trofeos. Ganaron la Taça en 1962 y 1964 a Vitoria Setubal y Oporto y conquistaron la Liga en tres cursos consecutivos (1962-1963, 1963-1964, 1964-1965). En el aspecto negativo perdieron dos finales de Copa de Europa en 1963 por 2-1 contra el Milan en Wembley y en 1965 por 1-0 ante el Inter tras un fallo estrepitoso de Costa Pereira a chut de Jair.
La última campaña del guardameta de Nacala en activo fue en 1966-1967, marchándose con un gran sabor de boca después de obtener la Liga lusa al aventajar el Benfica en la tabla en tres puntos al Académica y en cuatro al Oporto. Costa Pereira colgó las botas a la edad de 38 años después de disputar más de 250 partidos en doce campañas con las Águilas.


Portugal 1965
Benfica 1962


Con la Selección lusa fue internacional durante una década, jugando un total de 22 partidos. Debutó en un amistoso ante Inglaterra el 22 de Mayo de 1955. Fue un encuentro histórico celebrado en Das Antas puesto que derrotaron por primera vez en la historia a los ingleses por 3 goles a 1. José Aguas, "Matateu", Travassos, Passos o Pedroto fueron algunos de los jugadores que lograron la machada en aquel duelo junto al guardameta mozambiqueño.
A partir de entonces Pereira se hizo con el puesto en la portería y fue un fijo los siguientes encuentros, todos de carácter amistoso disputados ante Suecia, Turquía, España o Hungría. Sin embargo la llegada al cargo de José María Antunes le relegó a un segundo plano y estuvo tres años y medio sin acudir a una convocatoria (1956-1959). Volvió para un partido contra Francia en Colombes donde sucumbieron por 5-3 y no se enfundó la camiseta del equipo nacional de nuevo hasta 1961.
Armando Ferreira era el nuevo seleccionador y decidió contar con él para la fase de clasificación correspondiente al Mundial de Chile 1962. Portugal se jugó un billete con Inglaterra y Luxemburgo pero finalmente no pudo obtenerlo. Pereira disputó los cuatro encuentros en los que Portugal ganó por 6-0 en casa frente a Luxemburgo, empató a uno con Inglaterra en Lisboa, y cayó en la visita a tierras luxemburguesas por 4-2 y a Wembley por 2-0.
Antes del Mundial perdieron con Brasil por la mínima en dos duelos preparativos para el torneo de selecciones y unos meses más tarde iniciaron el camino para la Eurocopa de 1964. El sorteo les deparó como rival la Bulgaria de Asparuhov, Kolen o Yakimov, un conjunto en alza. En la ida cayeron por 3-1 y en la vuelta el resultado fue idéntico a favor de los portugueses. Por ello tuvo que celebrarse un partido de desempate con sede en Roma. Allí la estrella búlgara Asparuhov batió a Costa Pereira y el combinado luso resultó eliminado en su intento por llegar a la fase final de la Eurocopa.
Los últimos duelos de Costa Pereira con Portugal fueron tres amistosos contra enormes adversarios, Brasil, Inglaterra y España y un choque de la clasificación para el Mundial de Inglaterra 1966, consiguiendo la victoria ante la verde-amarela y el equipo español, sucumbiendo contra los ingleses y aplastando a Turquía por 5-1 en partido correspondiente al grupo 4 de la calificación europea.
Para la Copa del Mundo el técnico Otto Glória se llevó a los cancerberos Américo del Oporto, Carvalho del Sporting y José Pereira de Os Belenenses que le dejaron sin hueco en la lista lusa. Su sueño de asistir a la competición futbolística más importante se le escapó para siempre.

El Benfica le realizó un partido homenaje el 10 de Octubre de 1967 en el que se enfrentaron al Real Madrid, finalizando el choque con empate a dos tantos.

Falleció en Lisboa el 25 de Octubre de 1990 a los 60 años.


sábado, 31 de mayo de 2014

Rajko Mitić "El caballero plavi"

Considerada la primera gran figura del Estrella Roja, hizo historia en el club rojiblanco y en la selección, donde marcó 32 goles que le sitúan en la cuarta posición de mejores artilleros del cuadro plavi. Además fue un hombre que gozó de enorme popularidad en su país dada su caballerosidad y nobleza tanto dentro como fuera del terreno de juego. Amaba el fútbol y el juego limpio estaba por encima de cualquier cosa. Nacido en Dolac (Yugoslavia) el 19 de Noviembre de 1922, fue un excelso interior derecho. Futbolista de buena técnica, un poderoso chut y enorme espíritu de lucha, jugaba con sencillez y naturalidad. Además tenía una gran visión de juego y realizaba un formidable trabajo de equipo.

Empezó a jugar en las filas del FK Kosutnjak en 1937 a pesar de las reticencias de sus padres que no aprobaban su gusto por el balompié. Poco después un ojeador del BSK Belgrado le observó y decidió ficharle para el club capitalino, uno de los conjuntos más potentes en aquella época. Obtuvo un campeonato juvenil y en 1940 entró a formar parte de la primera plantilla, marcando en su debut dos tantos. Allí permaneció cuatro temporadas más aunque con la II Guerra Mundial entre medias la continuidad de las competiciones futbolísticas no fuese la ideal.
En 1945 firmó por el Estrella Roja en el que viviría sus mejores momentos como futbolista. Su liderazgo caló rápidamente en el cuadro rojiblanco y en toda la entidad, erigiéndose como uno de los grandes protagonistas de los éxitos de años venideros. Se recuperó de una terrible lesión de menisco en 1947 y en los tres cursos posteriores el Estrella Roja se alzó con la Copa yugoslava. En 1948 vencieron al Partizan por 3-0 con un tanto suyo, en 1949 hicieron lo propio con el Nasa Krila Zemun y en 1950 doblegaron al Dínamo de Zagreb por 3-0.
La supremacía del Estrella Roja en el país se confirmó con la llegada de la nueva década en la que conseguirían un total de cinco Ligas. Mitic como capitán del equipo levantó el título en 1951 con el Dinamo de Zagreb en segunda posición, en 1953 después de que superasen al Hajduk Split, en 1956 al aventajar en cinco puntos al eterno rival el Partizan, en 1957 tras dominar el campeonato por delante de la Vojvodina y en 1959 dejando de nuevo sin el título al Partizan. Además en 1958 amplió su gran palmarés con otro trofeo copero después de golear el Estrella Roja al Velez Mostar por 4-0 en la final celebrada en Belgrado. El plantel rojiblanco era extraordinario destacando además de Mitic hombres de la talla de los porteros Beara y Krivokuca, los defensas Novak Tomic, Branko Stankovic o Miljan Zekovic, los medios Vladica Popovic,  Ljubusa Spajic y Bora Kostic o los atacantes Ivan Toplak y Sekularac.
A mediados de los años 50 surgió una nueva competición en el continente europeo, la Copa de Europa. El Estrella Roja gracias a los entorchados ligueros de 1956 y 1957 participó en las ediciones de 1956-1957 y 1957-1958. En la primera de ellas el sorteo les evitó actuar en la primera ronda y en la segunda se enfrentaron al Roda holandés. En la ida vencieron a los tulipanes por 3-4 y en la vuelta sentenciaron la eliminatoria con un 2-0. A continuación el rival fue el CSKA de Sofía que fue una dura piedra en el camino. En Belgrado ganaron por 3-1 y en Sofía aguantaron el empuje local aunque acabaron perdiendo por 2-1. Las semifinales fueron el escollo que no superaron después de caer en el estadio JNA por 0-1 ante la Fiorentina y no pasar del empate a cero en el Comunale. En su segunda participación el Stade Dudelange luxemburgués en la ronda previa fue una perita en dulce y el Estrella Roja pasó tras un global de 1-14 (0-5 en la ida con un tanto de Mitic y 9-1 en la vuelta con otra diana del interior). En segunda ronda se enfrentaron al Norrkoping sueco con el que empataron a dos en Suecia y al que derrotaron en Belgrado por 2-1 tras remontar el tanto inicial de los escandinavos. Fue en cuartos final donde dijeron adiós tras una eliminatoria épica con el Manchester United de los 'Busby babes'. En Old Trafford cayeron por 2-1 y en la vuelta estuvieron a punto de culminar una gran remontada después de que el cuadro inglés venciese 0-3 al descanso. Finalmente empataron a tres y este fue el último partido de Mitic en la gran competición europea. Cinco meses más tarde en la Copa Mitropa, un torneo predecesor a la Copa de Europa el equipo dirigido por Milorad Pavic conquistó la competición al imponerse al Ruda Hvezda Cheb de Checoslovaquia por un global de 7-3 en los dos partidos de la final.
Mitic se retiraría con 36 años al término de la temporada 1958-1959 dejando un magnífico bagaje en el Estrella Roja de 572 partidos y 262 dianas.


Yugoslavia 1952
Estrella Roja 1950
















Con la Selección yugoslava fue internacional en 59 ocasiones logrando 32 tantos. Hizo su estreno en un amistoso ante Checoslovaquia en Praga en 1946 donde los plavi vencieron por 0-2, el segundo gol obra del debutante. Un año más tarde se hizo con un hueco en el equipo nacional y disputó varios encuentros de la Copa de los Balcanes. Yugoslavia mantuvo una dura pugna con los húngaros que fueron finalmente los que se hicieron con el título por dos puntos de diferencia.
En 1948 entró en la lista del seleccionador Milorad Arsenijevic para los Juegos Olímpicos de Londres. Fijo en los esquemas del técnico fue una de las estrellas yugoslavas que tenían en su elenco a hombres como Zlatko Cajkovski, Bobek o Vukas. En primera ronda se deshicieron con facilidad de Luxemburgo por 6-1 con un gol de Mitic, en cuartos derrotaron a Turquía por 1-3 y en semis dejaron a los anfitriones fuera de la final tras ganarles por 1-3, el último de la tarde conseguido por el artillero del Estrella Roja. En la lucha por la medalla de oro se vieron las caras con el potente plantel sueco de Carlsson, Liedholm, Gren o Nordahl que les doblegó por 3-1. De este modo obtuvieron la medalla de plata y la primera presea de la historia del fútbol yugoslavo en un torneo olímpico.
En 1949 participó en la fase de clasificación para el Mundial de Brasil, primero en la eliminatoria frente a Israel y a continuación en los choques contra Francia, que tuvieron que decirse con un duelo de desempate en Florencia que finalizó 3-2 a favor de los yugoslavos. En tierras brasileñas el cuadro plavi quedó emparejado en un complicado grupo con los anfitriones, Suiza y México. Los triunfos ante los centroeuropeos por 3-0 con una diana de Mitic y frente a México por 4-1 les hizo llegar a la última jornada como líderes. Enfrente quedaba Brasil con su colección de estrellas y con la posibilidad de pasar de fase con un empate. Sin embargo los pupilos de Flavio Costa mostraron su poderío y tras ganar por 2-0 enviaron a casa a los yugoslavos.
El siguiente gran evento al que asistió Mitic fueron los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952. Al equipo nacional se habían incorporado hombres como el arquero Beara, Ivan Horvat o Branko Zebec que subieron las prestaciones de la escuadra. Su primera victima fue la India que se llevó un sonrojante 10-1 con un tanto incluido de Mitic. En 1/8 tuvo lugar uno de los mejores encuentros de la historia de los Juegos cuando se desafiaron yugoslavos y soviéticos. Finalizados los 90 minutos y el tiempo extra el marcador reflejaba un espectacular 5-5 en el marcador. Mitic, Zebec en dos ocasiones y Bobek neutralizaron el hat-trick de Bobrov y los goles de Trofimov y Petro. Dos días después se jugó un replay en que el Yugoslavia con otro tanto del interior de Dolac se impuso por 3-1. Posteriormente los daneses en cuartos y la República Federal Alemana que sufrió a Mitic en dos ocasiones, no lograron detener el avance imparable del conjunto plavi hacia la final. En ella el contrincante fue uno de los mejores equipos de la historia, los "Magiares Mágicos" con Puskas, Bozsik, Kocsis o Grosics. El choque estuvo igualado durante una hora pero Puskas a falta de veinte minutos y Czibor a poco de la conclusión dieron el oro a los húngaros. Yugoslavia repetía segunda posición y medalla de plata como pasase en Londres.
El segundo y último Mundial para Mitic llegó en 1954. En la calificación dejaron en el camino a Grecia e Israel y en el sorteo de la Copa del Mundo quedaron encuadrados en el grupo 1 de nuevo con Brasil y México, añadiéndose esta vez Francia. Mitic continuaba siendo uno de los habituales y jugó los dos partidos del grupo frente a brasileños y galos. La selección plavi sumó tres puntos tras la victoria por la mínima contra Francia y el empate a uno ante los sudamericanos y pasó como segundos. En cuartos se cruzaron con los futuros campeones alemanes que les derrotaron por 0-2, tras el gol en propia puerta inicial de Horvat y la sentencia por parte de Rahn en las postrimerías del choque.
La carrera internacional de Mitic tocaba a su fin aunque aún contó con minutos en un par de partidos clasificatorios para el Mundial de Suecia 1958. Precisamente en uno de esos duelos vistió por última vez la camiseta del equipo nacional, concretamente en el empate a uno frente a Rumania en Bucarest el 29 de Septiembre de 1957.

En su faceta como entrenador dirigió al equipo de sus amores, el Estrella Roja, durante cuatro campañas (1966-1970). Luego entró a formar parte del Comité Técnico de la selección yugoslava, siendo uno de los artífices de la buena Eurocopa de 1968 en la que se proclamaron subcampeones europeos.

Posteriormente formó parte de la directiva del Estrella Roja y colaboró en varios medios deportivos de su país.

Fue el primer jugador de la historia del Estrella Roja en recibir el galardón de 'Estrella' del equipo rojiblanco, algo que luego solo han recibido luego Sekularac, Djazic, Vladimir Petrovic, Dragan Stojkovic y el conjunto ganador de la Copa de Europa en 1991.

Falleció en Belgrado el 29 de Marzo de 2008 a los 85 años.


miércoles, 28 de mayo de 2014

Higinio Ortúzar "El chileno de sangre vasca"


El primer futbolista chileno en jugar en la Liga española, hizo carrera en el país de donde eran originarios sus padres tanto de jugador como de técnico. Resultó clave que se trasladase en su infancia al País Vasco, lugar en el que empezó a dar las primeras patadas a un balón. Nacido el 11 de enero de 1915 en Santiago (Chile), tenía la doble nacionalidad y se desempeñaba como medio derecho aunque también podía jugar en la defensa. Fuerte y poderoso en lo físico, tenía un gran despliegue, era muy disciplinado tácticamente y se sacrificaba con determinación en la faceta defensiva. Uno de sus mayores defectos fue la poca calidad de la que disponía con la pelota en los pies.

Cromo de su etapa en el Athletic
Inició su trayectoria en las filas del Erandio y en 1935 se marchó a jugar al Barakaldo que estaba en Segunda División. El Racing de Santander un año más tarde puso sus ojos en él y consiguió el fichaje unas semanas antes del estallido de la Guerra Civil. Sin embargo precisamente por el conflicto bélico el traspaso se vio truncado y el chileno no llegó a enfundarse la zamarra del conjunto santanderino.
Al término de la guerra Ortúzar recibió una oferta del Athletic Club y firmó por los leones. Por entonces el técnico era el exjugador rojiblanco Roberto Echevarria que tenía a sus órdenes a hombres de la talla de Oceja, Bertol, un imberbe Panizo, Unamuno o Gorostiza. En su primera campaña en Primera División en 1939-1940 el medio chileno fue uno de los fijos y acabó disputando 14 encuentros. El Athletic finalizó en tercera posición de la tabla liguera, cayó en la segunda ronda de la Copa ante el Hércules y consiguió el Campeonato Regional por última vez.
Las dos siguientes campañas ya con Juan José Urquizu en el banquillo Ortúzar continuó siendo uno de los fijos, aunque el Athletic no conquistó ningún título tras obtener el subcampeonato liguero en 1941 y llegar a la final de Copa en 1942. Se enfrentaron al F.C. Barcelona en Chamartín y sucumbieron por 4-3 en la prórroga sin la participación del chileno que no disputó un minuto.
El primer gran éxito del club vasco tras la Guerra Civil tuvo lugar en la temporada 1942-1943 con un extraordinario doblete. Ya figuraban en la plantilla nombres míticos como Lezama, Nando, Gaínza y Zarra y en la Liga mostraron un gran poderío superando a Sevilla y F.C. Barcelona por tres y cuatro puntos de diferencia respectivamente. Ortúzar perdió algo de protagonismo aunque finalmente acabó jugando 13 partidos en la competición doméstica. Mientras que en la Copa del Generalísimo empezaron deshaciéndose del Barakaldo para continuar con el Castellón en 1/8, el Atlético Aviación en 1/4 y el Valencia en semifinales. La gran final se celebró en el Metropolitano con el Real Madrid como rival y 50.000 espectadores en las gradas. Urquizu sacó aquella tarde a Lezama, Mieza, Oceja, Ortúzar, Ortiz, Nando, Elices, Panizo, Zarra, Urra y Gaínza y un gol en la prórroga del magnífico ariete de Erandio decantó el duelo para los bilbaínos.
En el periodo estival de 1943 Ortúzar abandonó la entidad vizcaína tras cuatro campañas y 99 partidos oficiales y se enroló en el Valencia. El club ché entrenado por el legendario Eduardo Cubells conformó un elenco extraordinario de jugadores que lograron la Liga en la temporada 1943-1944. Ignacio Eizaguirre, los defensas Juan Ramón y Álvaro, Ortúzar, Lecue e Iturraspe en el medio y una extraordinaria delantera con Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza es el once de carrerilla que conocían todos los aficionados valencianistas en aquel curso.
El chileno la temporada siguiente tuvo problemas físicos y sólo disputó siete encuentros ligueros, perdiendo el puesto en la alineación en favor de Igoa. En 1946 recuperó la forma y Cubells volvió a contar con él aunque no con la continuidad de la primera campaña. Fue en el curso 1946-1947 cuando regresó a la titularidad, justo en un año donde el Valencia obtuvo de nuevo la Liga. En una campaña donde hicieron aparición por primera vez dos jugadores que serian glorias del club como Puchades y Seguí, el cuadro valenciano se impuso en la clasificación al Athletic Club. A la última jornada se llegó con los vascos por delante de Atlético Aviación y Valencia por un punto de diferencia. Ambos conjuntos rojiblancos pincharon, el Athletic empatando a tres con el Deportivo y el Aviación perdiendo por la mínima con el Real Madrid, lo que dio lugar a que tras el triunfo del Valencia por 6-0 ante el Sporting, la escuadra ché cantase el alirón.
Con el título liguero bajo el brazo y con 31 años Ortúzar fichó por el Valladolid de Segunda División. Allí permaneció el curso 1947-1948 y a continuación jugó una temporada en la Real Sociedad, dondo logró el título de la categoría de plata y el ascenso a Primera. Colgó las botas nada más concluir aquella campaña de 1948-1949. 


Valencia 1944


Athletic Club 1942-1943




















Nunca llegó a ser internacional ni por Chile ni por España. Lo más cerca que estuvo fue en plena Guerra Civil en 1937. La selección española disputó un partido que no cuenta como oficial ante Portugal en Vigo y Ortúzar estuvo en la preselección. El seleccionador García de Salazar y el técnico Ramón Encinas concentraron al equipo en Irún donde jugaron varios duelos de preparación. Finalmente Ortúzar junto con Venancio González, Bienzobas o Amestoy se quedó fuera de la lista definitiva.

Al término de su carrera sobre el césped tuvo una dilatada trayectoria en los banquillos españoles. Su primera experiencia fue el Logroñés en el que estuvo dos campañas y luego estuvo en el Cádiz durante la campaña 1952-1953. Regresó al Logroñés para el curso 1954-1955 y tras la conclusión de esa temporada estuvo varios años sin entrenar. El Indautxu le recuperó para los banquillos y ya en los años 60 también dirigió al Burgos, el Salamanca y en una tercera etapa al Logroñés.

En 1965 Ortúzar estuvo incluido dentro del equipo conocido como "Viejas glorias" del Athletic Club que se midió en un amistoso a un combinado sevillano en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Posteriormente regentó un bar en Areta y allí vivió hasta su fallecimiento el 7 de Noviembre de 1982.



viernes, 23 de mayo de 2014

Petar Zhekov "El primer Bota de Oro búlgaro"

En la temporada 1980-1981 el máximo goleador europeo fue Georgi Slavkov del Trakia Plovdiv y en el curso 1989-1990 lo compartieron Hristo Stoichkov (por entonces militaba en el CSKA de Sofía) y Hugo Sánchez. Sin embargo ellos dos no fueron los primeros búlgaros en lograr este galardón, puesto que a finales de los años 60, concretamente en la campaña 1968-1969, el delantero del CSKA de Sofía Petar Zhekov obtuvo el premio tras marcar 36 tantos. Nacido el 10 de Octubre de 1944 en Knizhovnik (Bulgaria), se desempeñaba como delantero centro. Prolífico goleador, tenía una gran intuición y gozaba de un enorme oportunismo dentro del área. Fuerte, hábil protegiendo el balón y con un buen juego de espaldas, estaba dotado de un potente chut y pese a no tener un salto muy poderoso remataba con acierto de cabeza.

Empezó su vida deportiva en las filas del FC Dimitrovgrad y curiosamente lo hizo como defensa, aunque pronto vieron su potencial ofensivo y le colocaron en la delantera. Permaneció en el conjunto de la provincia de Haskovo durante dos temporadas (1960-1962) en las que marcó ocho tantos y en 1963 firmó por el Beroe de Primera División.
Allí se consolida como una de las mayores promesas futbolísticas del país y obtiene dos trofeos de mejor realizador liguero en 1967 y 1968 con 21 y 31 dianas respectivamente. Su estancia se alarga cinco temporadas en las que marca 101 goles en 144 partidos con el cuadro verde, llamando de este modo la atención del CSKA de Sofía que finalmente se hace con sus servicios en el verano de 1968.
Con los capitalinos cuaja sensacionales campañas en las que no baja su ritmo anotador y ayuda con sus goles a la consecución de importantes trofeos. En la temporada de su estreno revalida el entorchado de mejor artillero liguero con 36 tantos, gana la Bota de Oro europea y el CSKA consigue el doblete. Aventajan en siete puntos al Levski y en la final de Copa vencen a sus vecinos por 2-1. Un año más tarde, en 1970, se proclama por cuarta vez consecutiva máximo goleador de la Liga aunque esta vez la temporada del CSKA concluyó con sequía de triunfos. Su nombre sonaba ya con fuerza en el fútbol europeo y en el periodo estival el F.C. Barcelona le hizo una magnífica oferta, no concretándose el traspaso por la prohibición del gobierno de su país a que un futbolista jugase en el extranjero.
Los éxitos del conjunto rojo vuelven en 1971 con la conquista de otro Campeonato liguero en un curso donde Zhekov marca 18 dianas y cede el testigo goleador a su compañero Dimitar Yakimov. En 1972 el CSKA revalida la Liga, obtiene de nuevo la Copa y Zhekov alcanza su quinto trofeo de mejor artillero. En el torneo de la regularidad se imponen al Levski y en la final de la Copa no tienen problemas para doblegar al Slavia de Sofía por 3-0, el primero obra del ariete de Knizhovnik.
La posterior temporada no cambió nada en el fútbol búlgaro y el CSKA continuó con su supremacía. Otra Liga, otra Copa y el último premio de máximo realizador liguero de Zhekov con 31 goles redondean un año sensacional. Ocho son los puntos de ventaja que sacaron al Lokomotiv Plovdiv y Slavia de Sofía mientras que en la copa su victima fue esta vez el Beroe, al que ganaron por 2-1 con un gol fundamental de Zhekov en el minuto 21.
A partir de 1974 el rendimiento del killer fue disminuyendo, también por problemas físicos, y su participación en el equipo fue escasa. 14 partidos y cuatro goles en 1974 donde conquistan la Copa y cinco encuentros y tres dianas en 1975, año en que consiguieron la Liga por un punto ante el Levski, cerraron una carrera corta pero intensa y muy productiva. Dejó el fútbol y el CSKA a los 31 años como máximo goleador del club desde su fundación (compartido con Yakimov con 144 goles) y también como mejor artillero de la historia de la Liga búlgara con 253 dianas.


Bulgaria 1970
CSKA Sofía 1973-1974
















Con la Selección de Bulgaria fue internacional en 44 partidos anotando un total de 25 goles. Hizo su estreno el 29 de Diciembre de 1965, en un partido de playoff que otorgaba una plaza para el Mundial de Inglaterra del año siguiente. Fue ante Bélgica en Florencia a quien derrotaron por 2-1 con dos goles de su estrella Aspahurov, logrando de este modo el pase al torneo mundialista.
Su primer gol no tardó en llegar y en su segundo encuentro con el equipo nacional marcó un tanto en un amistoso a Egipto. Posteriormente marcó las dos dianas de la victoria en un amistoso frente a Yugoslavia (0-2) y se ganó un puesto en la lista del seleccionador Rudolf Vytlacil para la Copa del Mundo.
Bulgaria quedó emparejada con Brasil, Portugal y Hungría en el grupo 3 y debutó frente a la verde-amarela. Zhekov no disputó ni un minuto y desde el banco vio la derrota de su equipo por 2-0 en una tarde donde lo más destacado fue la lesión de Pelé tras varias entradas de Zhechev. En el segundo choque contra Portugal Vytlacil introdujo un par de cambios en el once y alineó a Zhekov arriba. Las variantes no surtieron demasiado efecto y los búlgaros cayeron por 3-0 quedando eliminados. En la última jornada sin nada en juego Zhekov volvió al banquillo y se marcharon con otra clara derrota, esta vez por 3-1 ante los magiares.
Entre 1967 y 1968 el delantero de Knizhovnik se consolidó en la selección a base de buenas actuaciones y goles. Le marcó dos a Yugoslavia en un amistoso, otros dos a Bulgaria en un choque clasificatorio para la Eurocopa de 1968, uno a Suecia en la misma fase, otro a Italia en los cuartos de la competición continental y un hat-trick a la RDA que certificó el pase de los Leones a los Juegos Olímpicos de 1968. Por entonces los conjuntos de Europa del Este llevaban a sus mejores futbolistas a la cita olímpica al representar al Estado y cobrar como oficiales. En tierras aztecas Zhekov fue un fijo para Georgi Berkov y Bulgaria hizo historia logrando la medalla de plata.
En la liguilla con Checoslovaquia y dos escuadras débiles como Guatemala y Tailandia no tuvieron problemas para acabar como primeros. En el debut apabullaron a Tailandia por 7-0 con una diana de Zhekov, en el segundo partido empataron a dos con los centroeuropeos gracias a un tanto en las postrimerías del duelo del ariete del CSKA y en la tercera jornada aseguraron el liderato al vencer por 2-1 a los guatemaltecos con otro gol de Zhekov. En cuartos Israel no lo puso nada sencillo y tras terminar empate a uno el encuentro una moneada dio el pase a los búlgaros a semifinales. Allí se enfrentaron a los anfitriones en una contienda con una primera hora de partido apasionante. Zhekov adelantó a los suyos y un minuto después Bulgaria ganaba 2-0, sin embargo con gran coraje los mexicanos igualaron a dos y solo un gol de Dimitrov en el minuto 58 les hizo doblar las piernas. En la final el rival búlgaro fue la poderosa Hungría de Nagy, Antal Dunai, Fazekas o Szucs que se impuso por claridad por 1-4. 
Dos años más tarde el ariete disputó su último gran torneo internacional. Bulgaria obtuvo el pasaporte al Mundial de México 1970 después de superar a Polonia, Holanda y Luxemburgo y Zhekov fue convocado por Stefan Bozhkov. En el primer partido fue titular pero no pudo hacer nada para evitar la derrota por 2-3 contra Perú, que remontó los dos tantos iniciales de Dermendzhiev y Bonev. Este choque trajo consecuencias en las posteriores alineaciones y Zhekov ya no volvió a jugar el resto del campeonato al igual que sus compañeros Stefan Aladzhov e Ivan Davidov. Los Leones cayeron también contra Alemania Federal por 5-2 y cosecharon un empate a uno ante Marruecos que les hizo regresar a casa sumando un solo un punto.
Su último gran partido con la selección fue en un duelo de clasificación para la Eurocopa de 1972 contra Francia en el Estadio Nacional Vasil Levski. Era la última jornada y estaba todo decidido pero Zhekov se echó el equipo a la espalda y marcó un tanto en el triunfo por la mínima (2-1) ante un equipo en el que figuraban George Carnus, Bernard Bosquier, Henri Michel, Jean Djorkaeff o Marius Tresor. Se despidió del combinado nacional un año y medio más tarde, tras la disputa de un encuentro frente a Portugal donde vencieron por 2-1.

Al término de su dilatada carrera ejerció como entrenador durante la temporada 1976-1977 en el Hebar Pazardzhik.

En 1996 a la edad de 52 años jugó seis partidos con el PFC Beroe Stara Zagora marcando tres tantos.


sábado, 17 de mayo de 2014

La mayor goleada en una Copa del Mundo


En la historia de los Mundiales ha habido triunfos apabullantes como el 9-0 de Hungría ante Corea del Sur en 1954, el logrado por Yugoslavia frente a Zaire con idéntico resultado en 1974 o más recientemente el 8-0 que endosó Alemania a Arabia Saudí en 2002, pero el récord que se mantiene vigente data de 1982 cuando Hungría venció a El Salvador por 10-1.


El conjunto salvadoreño regresaba al torneo más prestigioso a nivel de selecciones después de haber acudido a México 1970. En tierras aztecas tuvieron un pobre papel perdiendo los tres encuentros y no marcando ningún tanto. En la fase de clasificación para la Copa del Mundo del 82 colideraron el grupo centroamericano en la primera fase junto con Honduras antes de acceder al Hexagonal final. Lucharon por un billete con México, Canadá, Cuba, Haití y Honduras y lo obtuvieron en la última jornada. En Tegucigalpa jugaron contra los haitianos donde un solitario gol de Huezo les dio la victoria y el segundo puesto de la liguilla que daba el pase al Mundial.

Por otro lado los húngaros que habían sido una potencia futbolística décadas antes iban a participar en su penúltimo Mundial hasta la fecha. Las grandes generaciones del 38 (Sarosi, Zsengeller, Szabo o Biro) o 54 (Puskas, Bozsik, Kocsis o Czibor) habían quedado atrás y la posibilidad de luchar por el título era una quimera. En la calificación europea compartieron el grupo 4 con Suiza, Noruega, Rumania e Inglaterra y lo acabaron liderando con un punto de ventaja respecto a los pross, pese a perder ambos choques contra ellos.

El sorteo celebrado en Madrid a principios de año deparó que ambas escuadras se verían en la primera jornada de una liguilla donde también estaban Argentina y Bélgica. La forma de encarar el debut por parte de los centroamericanos no fue la más adecuada y luego lo notaron en el terreno de juego. Fue el único equipo que llevó 20 jugadores a la cita mundialista por decisión del Presidente de la Federación y el viaje hasta España se convirtió en un suplicio. Tardaron tres días en llegar y fueron el último equipo en hacerlo. Viajaron desde su país hasta Guatemala y a continuación hicieron escala en San José de Costa Rica y Santo Domingo, desde donde tomaron un avión hasta Madrid. En la capital de España tuvieron que tomar otro vuelo con destino Alicante, lugar donde quedaron concentrados. Los problemas no quedaron ahí y el jet-lag fue un contratiempo para los integrantes del equipo durante algunos días. Además varias de las equipaciones para el Mundial se las quedaron los dirigentes y aunque normalmente vestían de azul en aquella ocasión lucieron el blanco en todos los partidos. Para acabar con los despropósitos les robaron los esféricos con los que tenían que entrenar y en el entrenamiento previo al duelo contra Hungría pidieron prestados veinticinco balones a la organización. En aquellos tiempos no era tan fácil estudiar al contrario como ahora y la única información que recibieron los salvadoreños tuvo lugar la noche anterior, visionando un partido que disputaron los magiares frente a España en abril de 1981.




El encuentro se celebró el día 15 de junio de 1982 a las 21:00 horas en el Nuevo Estadio de Elche. Las formación que alineó Pipo Rodríguez estaba compuesta por Mora; Castillo, Rodríguez, Jovel, Recinos; Ventura, Rugamas, Huezo, Mágico González, Hernández y Rivas y el once húngaro integrado por Meszaros; Toth, Garaba, Balint, Martos; Nyilasi, Muller, Sallai; Poloskei, Torocsik y Fazekas. El técnico salvadoreño salió valiente con tres delanteros y abogando por un juego ofensivo y atrevido que le saldría muy caro. La contienda se inició con una clara superioridad húngara que en el minuto tres se adelantó con un gol de Nyilasi a la salida de un córner ejecutado por Fazekas. El tanto no espoleó a los salvadoreños que continuaron siendo avasallados hasta que Poloskei logró el segundo de la noche a los diez minutos. Sólo Mágico González algo individualista y Huezo daban señales de vida en un equipo centroamericano que no inquietaba a Meszaros. Aún así aguantaron con un 3-0 al descanso tras anotar Fazekas con un potente chut pasado el minuto 23.

En la segunda mitad los aficionados allí presentes vieron lo más parecido a un entrenamiento con público en lugar de un choque mundialista. Hungría a medio gas y sin aparente esfuerzo fue poniendo más distancia en el marcador. Toth y Fazekas superaron a Mora y en el 54 el tanteo iba 5-0. El gol del honor salvadoreño (y el único de su país en un Mundial) llegó pocos instantes después cuando Ramírez empujó a la red un balón recogido en el área pequeña. El guión del partido no sufrió cambios y los magiares con un apetito voraz obtuvieron el sexto y el séptimo por medio de los recién entrados Laszlo Kiss y Szentes respectivamente. El delantero del Vasas Kiss era un afamado hombre gol y lo demostró en escasos minutos. Anotó el 8-1 y el 9-1 alcanzando un récord que sigue aún vigente, el de conseguir el hat-trick más rápido de la historia de la Copa del Mundo (458 segundos). La escandalosa goleada la cerró Nyilasi que finalizó el encuentro como lo comenzó, cabeceando el esférico al fondo del marco defendido por Mora. Cumplido el tiempo reglamentario el colegido Al Doy hizo sonar tres veces su silbato y puso fin a la mayor goleada registrada en un Mundial.

El fútbol actualmente está más igualado que en épocas pasadas y será muy complicado que se pueda superar en próximas citas mundialistas el marcador registrado en el Nuevo Estadio de Elche aquella noche del 82.