lunes, 7 de abril de 2014

El primer hat-trick en un Mundial


En la historia de los Mundiales se han logrado numerosos hat-trick que permanecen en la memoria como el de Oldrich Nejedly a Alemania en 1934, Edson Arantes Do Nascimento “Pelé” frente a Francia en 1958, Geoff Hurst ante Alemania en la final de 1966 o Paolo Rossi a la canarinha en 1982 pero el primero de ellos lo consiguió el norteamericano Bert Patenaude contra Paraguay en 1930.

Selección estadounidense 1930
Estados Unidos que ya había participado en los Juegos Olímpicos de 1924 en Paris y 1928 en Amsterdam donde cayó en segunda y primera ronda respectivamente, acudió a la Copa del Mundo de Uruguay al aceptar una invitación del Comité Organizador. Viajó a bordo del SS Munargo durante trece días y para no perder la forma se ejercitaron en el barco a las órdenes del preparador físico Jack Coll. El equipo contaba con seis jugadores británicos (cinco escoceses y un inglés), aunque sólo uno de ellos había sido profesional en Inglaterra. El único futbolista amateur era Jim Gentle de un plantel en que destacaban por encima  de todos dos hombres, Billy Gonsalves y Bert Patenaude. En su país eran las estrellas del soccer y lo demostraron liderando al equipo norteamericano al tercer puesto en tierras charrúas. En la primera fase Estados Unidos comandó el grupo D con dos victorias frente a Bélgica y Paraguay (ambas por 3-0) y en semifinales se vieron las caras con Argentina. La albiceleste de Luis Monti, Carlos Peucelle, Alejandro Scopelli o Fernando Paternoster arrolló por 6-1 al cuadro dirigido por Bob Millar y les apartó de la gran final. 

Patenaude de origen francocanadiense fue un delantero centro veloz, corpulento, de gran oportunismo y astucia que obtuvo unos espectaculares registros goleadores durante toda su carrera. Un ariete puro y rematador con la portería siempre entre ceja y ceja. Jugador preferido de la hinchada yankee, militó en multitud de equipos, destacando sobre todo Philadelphia Field Club donde comenzó, Fall River Marksmen en el que estuvo tres temporadas y salió a casi un gol por partido, New York Giants y Philadelphia Passon, entidad en la que colgaría las botas en 1936. Mientras que el equipo nacional estadounidense fue internacional en cuatro oportunidades anotando un total de seis tantos. Su palmarés fue muy completo y ganó entre otros trofeos 4 American Soccer League (Fall River 1928-1929-1930 y New York Giants 1931) y 3 Copas (Falls River 1930-1931 y St. Louis Central 1935). Luego trabajó como pintor y tapicero y en 1971 entró a formar parte del Salón de la Fama del fútbol estadounidense. Falleció el día que cumplía 65 años en su localidad natal. Varias décadas antes, el 17 de Julio de 1931, había pasado a los anales del Campeonato del Mundo con un triplete frente a la selección paraguaya en el estadio Parque Central de Montevideo, después de batir en los minutos 10, 15 y 50 al guardameta paraguayo Modesto Denis. Además tras la finalización del torneo mundialista fue elegido en el once ideal y premiado como el mejor jugador joven de la competición.

Patenaude (derecha) lucha por el balón con el belga Hoydonckx en el Mundial 1930

Sin embargo durante muchos años su registro estuvo en duda. En un primer momento adjudicaron el segundo de los tantos al guaraní Aurelio González en propia puerta y posteriormente lo hicieron a su compañero Tom Florie. Por ello en muchos libros permanece aún que el primer futbolista en marcar tres dianas en un Mundial fue el argentino Guillermo Stábile, que las anotó dos días más tarde que el delantero de Massachusetts. Todo cambió en el año 2006 cuando la FIFA dio validez al hat-trick de Patenaude en una nota oficial. La Federación de Fútbol de Estados Unidos, la familia del jugador y algunos historiadores investigaron el caso durante un largo tiempo y finalmente la institución que gobierna el fútbol les dio la razón.

En el resto de ediciones de la Copa del Mundo ningún compatriota de Patenaude ha igualado su marca y nadie ni siquiera ha llegado a marcar dos tantos en un mismo choque. Tal vez en Brasil 2014 hombres como Landon Donovan, Clint Dempsey o Jozy Altidore puedan romper esta estadística 84 años después.

sábado, 5 de abril de 2014

Vicente de la Mata "El gambeteador rosarino"

Es una de las mayores glorias de la historia de Independiente donde formó un tridente fantástico a finales de los 30 con otros dos ídolos rojos, Arsenio Erico y Antonio Sastre. Además figura como el segundo máximo goleador de la entidad de Avellaneda con 151 tantos y es junto a Manuel Seoane, José Salomón, Tucho Méndez, Félix Lostau, Mario Boyé, René Pontoni y Bartolomé Colombo uno de los futbolistas argentinos con 3 Copas de América en su palmarés. Nacido el 15 de Enero de 1918 en Rosario (Argentina), podía jugar tanto de delantero, como de interior o extremo derecho. Futbolista con enorme olfato de gol y una magnífica visión de juego, fue un gambeteador excelso, destacando por su gran cambio de ritmo y sus fintas en espacios reducidos. Se le conoció con el apelativo de "Capote".

Las primeras patadas a un balón las dio en el barrio Tablada, hasta que con 12 años se marchó a jugar a Central Córdoba. Allí pasó por todas las categorías inferiores del club y en la primera plantilla coincidió con una leyenda argentina de los años 20 e ídolo de la hinchada local, Gabino Sosa. En 1937 Independiente se fijó en él y pagó una enorme cantidad en la época por su fichaje, 27.500 pesos.
Nada más llegar al club rojo se juntó en el frente de ataque con Erico y Sastre, creando un quebradero de cabeza a todas las defensas rivales. En 1938 y 1939 lograron el título nacional y entre los tres anotaron 218 goles sumando ambas campañas. En el primer campeonato De la Mata marcó 26 goles e Independiente superó a River Plate por dos puntos en la tabla, mientras que en el entorchado de 1939 de nuevo se impusieron a los Millonarios aunque esta vez la distancia fue mayor (6 puntos). Ese curso es recordado por el famoso tanto que consiguió De la Mata en el enfrentamiento entre las dos escuadras en el Monumental de River. El rosarino recibió el esférico del portero Bello, cruzó medio campo regateando a todos los rivales que le salían al paso (Moreno, Minella, Moreno de nuevo, Vassini, Santamaría y Cuello) y a continuación batió con suavidad al guardameta Sirne. Sus compañeros alucinados y emocionados por el tanto fueron a felicitarle y Antonio Sastre le dijo "Pibe, hiciste Capote...!". Había dado origen sin querer al apodo que llevaría consigo De la Mata el resto de su vida.
En el cuadro de Avellaneda que dominó el fútbol de su país en la década de los 30 destacaban además del trío atacante otros fantásticos futbolistas como Leguizamón, Coletta, Franzolini, Vilariño, Zorrilla o Celestino Martínez. Es en aquel periodo cuando los aficionados del rojo acuñaron los famosos cánticos de "¿A donde va la gente? A ver a Don Vicente" o "La gente ya se mata por ver a De la Mata".
A partir de la década de los 40 el nivel del equipo bajó y los triunfos no volvieron hasta el curso de 1948. Superaron en la clasificación a River Plate y conquistaron el quinto título (2 en la época amateur y 3 en el profesionalismo) de campeón nacional de la entidad. El elenco era muy diferente al de los anteriores triunfos, permaneciendo sólo Leguizamón y De la Mata y habiéndose añadido nuevos nombres como Cervino, Mourin, Romay, Rivas, Batagliero, Simonetti o Crucci. "Capote" tuvo una de sus temporadas más flojas en cuanto a goles y únicamente anotó dos, uno ante Rosario Central y el otro frente a Chacarita Juniors.
En 1950 después de trece años en el club de su vida abandonó el equipo con destino Newell´s Old Boys, dejando unos fantásticos números de 362 partidos y 151 goles y un recuerdo imborrable para todos los aficionados. 
En Ñuls debutó ante Racing el 15 de Abril de 1951, formando pareja en el mediocampo con Focchi. Su primer y último gol con la elástica leprosa lo marcó en la victoria contra Boca Juniors en 1952, poco antes de volver al conjunto donde inició su vida deportiva, Central Córdoba. Allí militó durante tres temporadas más y en 1955 puso punto final a su extensa carrera con 37 años.

Independiente 1939
Argentina 1946
















Con la albiceleste fue internacional en 13 encuentros logrando 6 tantos. Su debut se produjo en la Copa América de 1937 en el choque que ganaron por la mínima a Perú. Luego disputó el partido frente a Uruguay donde cayeron por 2-3 y el playoff contra Brasil en el que estaba en juego el título. Celebrado en el Gasómetro de Buenos Aires, el técnico Manuel Seoane le sacó en el minuto 84 sustituyendo a Varallo y su aportación fue clave. En la prórroga batió en dos ocasiones a Jurandir y Argentina doblegó a los brasileños, proclamándose de este modo mejor combinado del continente americano. Además como premio a su excepcional encuentro fue declarado jugador más destacado del torneo.
Tras un paréntesis de varios años regresó al equipo nacional en 1943, fecha en la que Argentina revalidó el título de la Copa Chevallier Boutelli ante Paraguay al imponerse por un global de 3-6 en Asunción. En 1945 acudió a su segunda Copa América después de ser convocado por el seleccionador Guillermo Stábile. Participó en las victorias contra Bolivia (4-0 con un gol suyo), Ecuador (4-2, el segundo llevando su firma) y Brasil (3-1) y desde el banquillo celebró la conquista del torneo tras el triunfo de sus compañeros frente a Uruguay por 1-0.
Su última gran cita continental tuvo lugar en la Copa América del año siguiente con sede en casa. Stábile contó con él para los duelos ante Paraguay (2-0 con una diana suya en el minuto 6), Uruguay (3-1) y Brasil (2-0) y la albiceleste volvió a reinar en Sudamérica al aventajar en tres puntos al cuadro brasileño en la clasificación.
De la Mata no se enfundó nunca más la zamarra argentina y en su historial figura como último partido el disputado frente a Brasil el 10 de Febrero de 1946 en el Monumental. 

Al finalizar su periplo sobre el césped empezó una breve carrera como técnico. Dirigió a Independiente, Deportivo Morón, Dock Sud y Central Córdoba pero lo dejó desanimado por el fútbol que se jugaba, en su opinión muy diferente al de su época. También abrió un bar de nombre Capote en su localidad natal.

Existe un tango en su honor escrito por Nolo López y con música de Juan Sánchez Gorio que se titula Tango a Capote. Su estribillo principal es el siguiente:

¡Capote!...
Dale Capote, tirá...
Goles... goles... goles... goles...,
es el grito infernal.
¡Capote!...
Dale Capote, tirá.
Tiene premio la "redonda",
dale, Vicente, tirá... 
 Su hijo Vicente de la Mata también militó en Independiente de Avellaneda desde 1965 a 1968.  

Falleció en Rosario el 4 de Agosto de 1980 a los 62 años.

miércoles, 2 de abril de 2014

Manuel Hermida Losada 'Hermidita' "O mellor artilleiro celeste"


En los 90 años de existencia del Real Club Celta de Vigo han militado excelentes delanteros como Pahiño, Pichi Lucas, Gudelj o Catanha pero el máximo goleador de la historia de la entidad en Primera División con 107 dianas es Hermidita, un pontevedrés que jugó en la década de los 40 y 50. Nacido el 27 de Noviembre de 1924 en Gondomar (España), se desempeñaba como interior. Futbolista rápido y no exento de habilidad, destacaba por su olfato de cara a gol. Muy listo y escurridizo, tenía un poderoso disparo con ambas piernas y un magnífico remate de cabeza.

Hermidita rematando de cabeza ante el Depor en Santiago
Comenzó su carrera en el Peñasco y el Berbés hasta que fichó por el Celta de Vigo en 1944. Un año más tarde uno de los grandes clubes del país, el F.C. Barcelona quiso hacerse con sus servicios pero el club vigués rechazó la propuesta. Debutó en Primera División de la mano del técnico húngaro Karoly Platko en la campaña 1945-1946 y en su primer partido ya logró un tanto. Fue frente al Castellón en Balaídos el 23 de Septiembre de 1945 en un choque que acabaron venciendo por 4-0. En dicha campaña logró un total de 4 dianas en 12 partidos de Liga y el Celta salvó la categoría por dos puntos.
Las siguientes temporadas su papel en el equipo aumentó y su progresión fue extraordinaria. En 1947 sumó 7 goles, con un gran doblete ante el Real Madrid en el Metropolitano y en 1948 su cifra de tantos se marchó hasta los 15, resultando clave en las victorias en casa ante Real Oviedo (4-2), F.C. Barcelona (3-2) y Atlético de Madrid (4-1) con dos dianas en cada duelo. El técnico Ricardo Zamora armó un conjunto muy sólido que con los defensas Mesa y Gabriel Alonso, el medio Miguel Muñoz o el tridente formado por Hermidita, Retamar y Pahiño ocupó una excelente cuarta posición en Liga y fue subcampeón de la Copa del Generalísimo en el curso 1947-1948. En un gran torneo copero eliminaron consecutivamente al Club Ferrol, Atlético de Madrid y Español para presentarse en la final ante el Sevilla. Inexplicablemente Zamora no alineó a Hermidita en tal importante encuentro y el Celta cayó claramente por 4-1. Años más tarde el pontevedrés afirmó que jamás le perdonó al Divino que tomase aquella decisión.
La marcha de Pahiño al Real Madrid en el verano de 1948 debilitó al cuadro vigués que junto a una campaña floja de Hermidita con cuatro goles, hizo que el Celta volviese a la parte baja de la tabla en la temporada 1948-1949. Sin embargo el curso posterior el artillero celeste recuperó su mejor forma y completó el año más sobresaliente de su vida. Marcó 21 tantos y fue el tercer máximo realizador del Campeonato por detrás de Zarra e Igoa. Tuvo tardes mágicas aquella campaña, sobre todo el día en que consiguió un póker de goles ante el Gimnastic de Tarragona, el hat-trick al Sevilla o el doblete frente a F.C. Barcelona y Real Madrid en Balaídos. Ya no estaba Pahiño pero con su sustituto Adolfo Atienza se complementaba a la perfección. Sus grandes actuaciones no pasaron desapercibidas y en esta ocasión quien llamó a su puerta fue el Real Madrid y Santiago Bernabéu, obteniendo el mandatario blanco la misma respuesta que el club culé años atrás.
En 1951 su registró de tantos bajó hasta los 11 pero en las dos temporadas siguientes se vio al jugador más regular de toda su vida deportiva. En el curso 1951-1952 el binomio con Atienza funcionó a las mil maravillas y entre ambos alcanzaron las 39 dianas, 21 de Hermidita y 18 de Atienza. El de Gondomar volvió a ser la pesadilla de las zagas madridista, sportinguista, santenderina o bilbaína y obtuvo un récord que aún continúa vigente, siendo el único futbolista celeste que ha marcado 5 goles en un partido de Liga de Primera División. Tuvo lugar el 13 de Enero de 1952 en Balaídos cuando batió en cinco ocasiones a Hurtado, arquero del Atlético Tetuán en el triunfo por 7-0. Mientras que en la campaña 1952-1953 se fue hasta los 19 goles, vitales todos ellos para la salvación del equipo que ocupó la decimotercera posición, superando a Real Zaragoza, CD Málaga y Deportivo de la Coruña en la lucha por no descender.
Sus dos últimas temporadas en el club de sus amores estuvieron marcadas por varias lesiones en el tobillo y la ingle y sólo pudo disputar seis choques (1 gol) en 1954 y cinco (2 goles) en 1955. Se despidió de la elástica celeste en el partido disputado en La Viña ante el Hércules el 13 de Febrero de 1955 donde cayeron por 2-1.


Celta de Vigo 1954
Córdoba 1956-1957

















Hermidita decidió continuar activo un par de años más y se marchó a jugar al Córdoba que militaba en Tercera División. Allí coincidió Juan Araujo, Sebastián Fustero,  Manuel Uncilla o su excompañero celeste Julio Outerelo y en su primera campaña lograron el tan ansiado ascenso a la categoría de plata del fútbol español. En Segunda tuvieron un buen año en el grupo 2 acabando en cuarto lugar, pero el interior de Gondomar perdió el puesto en el once titular y al término de la temporada 1956-1957 puso punto final a su trayectoria tras 27 choques y 18 goles con el cuadro blanquiverde.

No fue nunca internacional con España aunque en 1950 entró en una prelista para el Mundial de Brasil. Finalmente el seleccionador Guillermo Eizaguirre no le incluyó entre los 22 convocados y jamás se enfundó la elástica nacional.

El 2 de Septiembre de 2005 recibió un homenaje en el campo de As Gaiandas en el que se enfrentaron el Gondomar, equipo de su pueblo, y el Celta de Vigo.

Falleció el 17 de Septiembre de 2005 en Vigo a los 81 años.

sábado, 29 de marzo de 2014

Erwin Vandenbergh "Garantía de gol"


Uno de los mejores delanteros que ha dado Bélgica al fútbol y el único de su país que ha logrado obtener la Bota de Oro europea. Formó parte de la gran selección de los Diablos Rojos en la década de los 80 y consiguió ser máximo goleador de la Liga belga con tres equipos diferentes (3 veces con el Lierse, 2 con el Anderlecht y 1 con el Gent). Nacido el 26 de Enero de 1959 en Ramsel (Bélgica), se desempeñaba como delantero. Jugador de buena técnica y excelso rematador, tenía habilidad, oportunismo, astucia y un gran instinto goleador.

Con la elástica de los Diablos Rojos
Sus primeros pasos los da en el equipo de su localidad natal, el FC Ramsel hasta que en 1976 ficha por el Lierse. En su primera temporada disputa catorce encuentros logrando dos goles pero es a partir de la temporada 77-78 cuando alcanza la titularidad. Su progresión es magnífica, cada curso anota más goles que el año anterior y a finales de década se convierte en uno de los mejores delanteros del país. La gran explosión tiene lugar en la campaña 1979-1980 cuando marca 39 goles en 34 encuentros, consiguiendo el trofeo de mejor goleador de la Liga Belga y la Bota de Oro europea superando al húngaro Fazekas y el austriaco Schachner. Comienza a llamar la atención de varios grandes del continente y recibe ofertas de la Juventus, el Bayern Munich o el Hamburgo.
Sin embargo decide permanecer un par de temporadas más en el Lierse donde sigue batiendo récords. Obtiene dos trofeos más de mejor artillero de la Liga en 1981 con 24 goles y 1982 con 25 y además es nombrado Bota de Oro belga en 1981, premio que distinguía al futbolista más destacado de la competición doméstica. 
El Anderlecht y su presidente Constant Vanden Stock echaron sus redes sobre él tras el Mundial de España y tras pagar 62 millones de francos belgas se hicieron con sus servicios. Allí forma una gran dupla con el también recién fichado Alex Czerniatynski y en su primera campaña bajo la dirección de Paul Van Himst conquistan la Copa de la UEFA. Se deshacen consecutivamente de FC Kuopio, Oporto, FK Sarajevo, Valencia y Bohemians de Praga antes de la gran final ante el Benfica. En la ida en Heysel sacan una victoria por la mínima que defienden en Da Luz con un empate a uno que les da el título. En aquel conjunto malviblanco destacan además de los dos delanteros, sus compatriotas Vercauteren o Ludo Coeck, el hispano-belga Juan Lozano o el danés Morten Olsen. En la Liga se han que conformar con un subcampeonato mientras que Vandenbergh revalida el trofeo de artillero más destacado con 20 dianas y comparte junto a Alain Giresse el mismo premio en la Copa de la UEFA con 7 tantos.
La campaña siguiente vuelven a quedarse a las puertas en la competición nacional y de nuevo alcanzan la final de la Copa de la UEFA, aunque en esta ocasión caen frente al Tottenham por penaltis en White Hart Lane. El ariete de Ramsel iguala los 20 goles del año anterior en Liga pero por primera vez en los últimos cuatro cursos es superado en la tabla de goleadores.
El año 1985 es uno de los más importantes en la carrera de Vandenbergh puesto que inaugura su palmarés a nivel nacional con la consecución de la Liga. Después de varios años rozando el título por fin lo consiguieron, siendo además muy superiores a todos sus rivales y perdiendo un único partido durante el campeonato. Los éxitos no se paran ahí y el curso posterior revalidan su hegemonía en el fútbol belga por delante del Brujas. Además ganan la Supercopa al Círculo de Brujas y Vandenbergh logra su quinto trofeo de mejor goleador de la Liga con 27 goles. Sin embargo un hecho producido en Navidad había dejado tocado al artillero, el técnico Van Himst había sido destituido y en su lugar llegó Arie Haan, un entrenador con mentalidad defensiva que no agradó a Vandenbergh. Esa fue una de las razones para que abandonase el Anderlecht en verano de 1986 con destino la Liga francesa y el Lille. Dejaba el club de Bruselas después de cuatro temporadas en las que sus números fueron de 162 encuentros y 112 goles.
En el equipo galo se encontró con un técnico belga, Georges Heylens y su compatriota Philippe Desmet que le hicieron más sencilla su adaptación. Con los mastínes siguió marcando goles aunque su promedio bajó respecto a la Liga de su país. Su campaña más fructífera fue en 1989 cuando consiguió 14 goles pero el equipo del departamento del Norte no tenía opciones de conquistar el título y deambulaba todos los años por la mitad baja de la tabla. Compartió vestuario con varios jóvenes que destacarían en los años 90 como Jocelyn Angloma, Bernard Lama o Abédi Pelé hasta que en 1990 decidió volver a Bélgica para firmar por el Gent.
En la primera temporada vistiendo la camiseta de los búfalos cuaja un gran papel y obtiene el sexto y último de sus entorchados como máximo goleador liguero con 23 tantos. La campaña además a nivel global es magnífica y el Gent ocupa el tercer lugar de la clasificación, después de haber comandado la Liga durante bastantes jornadas. Ese puesto les dio derecho a participar en la Copa de la UEFA del curso venidero donde eliminan al Lausanne Sports, Eintracht de Frankfurt y Dinamo de Moscú y sólo son detenidos por el futuro campeón, el Ajax en cuartos de final. Vandenbergh permanece dos campañas más en el Gent pero es desplazado de la titularidad y en 1994 pone fin a su aventura en el cuadro de Flandes.
Ficha por el RWD Molenbeek en el que disputa 20 partidos y suma cuatro goles y al término de la temporada 1994-1995 cuelga las botas con 36 años.


Lille 1986 - 1987
Anderlecht 1983 - 1984
Bélgica 1982









Con la Selección belga fue internacional durante doce años, disputando 48 encuentros y marcando 20 goles. Debutó en el partido decisivo de la fase de clasificación para la Eurocopa de 1980 frente a Escocia. Los belgas debían ganar para superar a Austria y lograr el pase y visitaron Hampden Park con Vandenbergh como protagonista. En el minuto 18 se estrenó con un gol que junto con los dos de Van der Elst dieron la victoria por 1-3 y aseguraron su presencia en la Euro italiana.
Convocado por el técnico Guy Thys participó en los tres partidos de la liguilla que conformaron junto a Italia, Inglaterra y España. En la primera jornada empataron con los ingleses a uno, a continuación vencieron a los hispanos por 2-1 en San Siro y en la última jornada igualaron a cero con los anfitriones lo que les dio un puesto en la gran final. Con Alemania como rival vio desde el banquillo la derrota por 1-2 tras un gol a poco del final de Horst Hrubesch. Bélgica había juntado una gran generación de futbolistas en la que destacaban Jean-Marie Pfaff, Eric Gerets, Frankie Van Der Elst o Jan Ceulemans.
Su siguiente gran objetivo fue obtener el billete para el Mundial de 1982 y para ello debieron enfrentarse a Chipre, Irlanda, Holanda y Francia en el grupo 2 europeo. Vandenbergh fue el estilete con 5 dianas y ayudó a que los Diablos Rojos liderasen la liguilla por delante de los galos, consiguiendo así regresar a un Mundial tras 12 años de ausencia. En tierras españolas el sorteo les deparó como adversarios a Argentina, Hungría y El Salvador. En el debut en el Camp Nou ante a la albiceleste Vandenbergh cuajó un gran papel y marcó el gol que dio la victoria por la mínima. Frente a los centroamericanos cosecharon idéntico resultado y contra los magiares el empate a uno les sirvió para pasar como primeros. En la segunda ronda buscaron junto a Polonia y la URSS un hueco en semis. Sin embargo se vieron claramente superados por ambas escuadras y después de perder por 3-0 ante los polacos y 0-1 contra los soviéticos quedaron eliminados.
Unos meses más tarde iniciaron su camino para la Eurocopa de 1984, donde tras superar a Suiza, la RDA y Escocia y con 4 tantos vitales de Vandenbergh consiguieron clasificarse. El delantero seguía siendo un fijo para Thys y la Euro no pudo tener mejor comienzo para Bélgica. Derrotaron a Yugoslavia por 2-0 en Lens con un gol del artillero de Ramsel y lideraban el grupo tras la primera jornada. Las malas noticias llegaron a partir de entonces y sobre todo después de encajar un severo correctivo por parte de Francia (5-0). En el último duelo ante los daneses se jugaban la clasificación pero en un intenso choque acabaron cayendo por 3-2 y volvieron a casa.
La última gran cita a la que acudió Vandebergh fue el Mundial de México de 1986. En la calificación perdió peso en la Selección y sólo disputó cuatro encuentros. Uno de ellos fue en el decisivo playoff ante Holanda, una eliminatoria durísima que se decidió en la vuelta tras un gol in extremis del defensa Georges Grun (1-0 en Bruselas y 2-1 en Rotterdam). En México el sorteo les emparejó en el grupo B con los anfitriones, Paraguay e Iraq. En el estreno contra los aztecas donde perdieron por 2-1 el ariete disputó su único partido y marcó el gol de su equipo, pero también se lesionó en el menisco y no volvió a actuar en todo el torneo. Posteriormente ante iraquíes y guaraníes sumaron tres puntos (1-2 frente a Iraq y 2-2 ante Paraguay) y ocuparon la tercera posición del grupo, lo que les hizo verse las caras con la URSS en octavos. El partido frente a los soviéticos fue uno de los mejores del torneo y tuvo que decidirse en el tiempo extra donde los Diablos Rojos se impusieron por 4-3. En cuartos contra la España de Butragueño, Michel, Víctor Muñoz o Señor llegaron a los penaltis y tras el fallo de Eloy el acierto de Ceulemans se presentaron en semifinales. En el Azteca de México un Maradona en el mejor momento de su carrera destrozó a su defensa y con dos goles les apartó de la final. Cerraron su participación en la Copa del Mundo de 1986 con el choque por el tercer lugar frente a Francia que les doblegó en la prórroga por 4-2.
Vandenbergh tras no acudir Bélgica a la Euro de 1988 y no ser convocado para el Mundial de Italia 90 se despidió del equipo nacional en un duelo clasificatorio para la Eurocopa 1992. Disputó los 90 minutos ante Gales en Bruselas en un encuentro que finalizó 1-1.

Después de dejar el césped inició una breve experiencia por los banquillos. En 1995 dirigió al SK Tongeren de la Segunda División y luego tomó las riendas del KVC Westerlo y Sint-Niklaas SK. Regresó tiempo más tarde al Westerlo para trabajar en las categorías inferiores cuando su hijo Kevin estaba en la cantera del club.

En 2007 fue condenado por falsificación teniendo que cumplir seis meses de libertad condicional y pagar una multa de 2.500 €. Además tuvo que indemnizar por daños y perjuicios a su ex mujer y su hijo.

 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Willibald Kreß "Veintisiete años bajo los palos"


Contemporáneo de guardametas como Ricardo Zamora, Giampiero Combi, Frantisek Planicka o Rudi Hiden fue el mejor portero teutón en la década de los 30. Helmut Schön, compañero suyo de equipo y posteriormente seleccionador nacional llegó a declarar que Kreß había sido el portero más grande de la historia de Alemania. Nacido el 13 de Noviembre de 1906 en Frankfurt del Meno (Alemania) fue un portero completísimo. Alto para la época y muy valiente, tenía enormes reflejos, gran elegancia, mucha agilidad y se colocaba a la perfección. Recibió el apodo del "Zamora de Dresdner". 

Su pasión por el balompié le viene desde crío al vivir a escasos metros del estadio del FV Amicitia 1901 (más tarde llamado Rot-Weiss Frankfurt). Allí empezó a jugar en 1917 y con sólo 15 años y medio llegó al primer equipo. En un principio prefería desempeñarse como delantero centro, pero al ver que como cancerbero tenía mejores cualidades se decantó por la portería. A pesar de su corta edad se hizo con un hueco en el marco, cuajando el equipo su mejor campaña en 1921-1922 al ocupar el cuarto puesto en la Liga del distrito Meno del Norte tras Eintracht de Frankfurt, FSV y FC Hanau 93.
A partir de 1926, después de una nueva fusión entre su club y el FC Helvetia Bockenheim, sus brillantes actuaciones empezaron a llamar la atención en tierras germanas, alternando eso si con algún choque en el que jugó de ariete. Conoció a su gran ídolo, Heiner Stuhlfauth y a finales de década fue llamado para la Selección del Sur de Alemania que disputaba la Copa Federal. Allí compartió equipo con estrellas de su región como Franz Schutz, Fritz Schaller o Georg Knopfle.
En 1932 abandona el país y se marcha a jugar a Francia tras la suspensión de la DFB (Federación Alemana de Fútbol) a todos los jugadores profesionales. Permanece una sola campaña en el FC Mulhouse donde coincide con los internacionales franceses Marcel Kauffmann y Pierre Korb y regresa a su patria.
No vuelve al Rot-Weiss sino que ficha por el Dresdner SC dada su gran amistad con el futbolista Richard Hofmann. Con los rojinegros se convierte en el mejor portero teutón del momento y logra numerosos títulos para su palmarés. La Liga de la Baja Sajonia la conquistan en seis ocasiones (1934, 1939, 1940, 1941, 1943, 1944) siendo los claros dominadores de su región y a nivel nacional obtienen la Copa en 1940 y 1941 y el Campeonato Alemán en 1943 y 1944.
En la Copa de 1940 se imponen al FC Nuremberg por 1-2 tras una prórroga y la campaña siguiente el Schalke 04 de Fritz Szepan o Ernst Kuzorra cae por idéntico resultado. El Dresdner SC dirigido por Georg Kohler es un cuadro muy rocoso donde además de Kreß destacan Karl Miller, Herbert Pohl, Walter Dzur, Helmut Schön o su gran amigo Richard Hofmann.
El Campeonato alemán llega dos temporada más tarde, justo antes de que se pare la competición en 1945 por la II Guerra Mundial. En 1943 se deshacen consecutivamente de SV Neufahrwasser y Holstein Kiel para presentarse en la final y vencer por 3-0 al FV Saarbrucken de Wilhem Sold y Hebert Winkert, y en 1944 son Germania Konigshutte, Borussia Fulda, First Vienna y FC Nuremberg sus victimas en el camino hacia el título. En la final celebrada en el Olímpico de Berlín el 18 de Junio de 1944 no tienen piedad del Hamburgo al que apabullan por 4-0.
El conflicto bélico mundial suspendió las competiciones futbolísticas en Alemania durante un año y éstas no se reanudaron hasta finales de 1945. Kreß fue hecho prisionero durante unos meses y tras ser liberado se enroló en las filas del FSV Frankfurt que jugaba la Oberliga Sur. Disputó 93 partidos de Liga en cuatro temporadas (1945-1949), las dos últimas siendo además el técnico del equipo, y después de veintisiete años bajo los palos decidió retirarse de los terrenos de juego.

Selección de Alemania 1934
Dresdner SC 1943















Con la Selección alemana fue internacional en 16 ocasiones entre 1929 y 1934. Hizo su estreno en un amistoso celebrado en Manheim donde Alemania superó con claridad a Suiza por 7-1. Al año siguiente defendió la portería teutona en un importante choque ante la Inglaterra de Joe Bradford, David Jack o Frederick "Roy" Goodall. El amistoso jugado en el Deutsche Stadion de Nuremberg diseñado por el nazi Albert Speer concluyó en empate a tres con una gran actuación del arquero.
En 1931 fue incluido en la lista para un encuentro ante el Wunderteam austriaco que finalizó en una severa derrota para los germanos. La estrella Matthias Sindelar le marcó tres goles y Austria derrotó a Alemania por 5-0, un resultado que dolió mucho a los componentes del cuadro dirigido por Otto Nerz. Poco después la Federación Alemana de Fútbol (DFB) prohibió a los jugadores profesionales en el equipo nacional y estuvo ausente de las convocatorias durante dos años.
Regresó justo antes de la Copa del Mundo de Italia 1934. No formó parte del once en el choque de la fase de clasificación ante Luxemburgo donde certificaron el pase al Mundial, pero si lo hizo contra Hungría en un amistoso previo. El seleccionador Nerz volvió a confiar en él y le situó bajo los palos en la primera ronda del Mundial frente a Bélgica. Los Diablos Rojos llegaron con ventaja al descanso por 1-2 pero los teutones reaccionaron y acabaron imponiéndose por 5-2. En cuartos se vieron las caras con Suecia en San Siro y con dos tantos del centrocampista Hohmann eliminaron a los escandinavos por 2-1. Tres días después el rival por un puesto en la final fue la Checoslovaquia de Oldrich Nejedly, Frantisek Planicka, Antonin Puc o Jiri Sobotka. Los centroeuropeos se mostraron muy superiores y con un triplete del que sería máximo realizador del torneo, Nejedly, dejaron sin la posibilidad de luchar por el título a los alemanes. Para el entrenador Nerz el papel en la semifinal de Kreß fue muy pobre y no le alineó en el enfrentamiento por el tercer lugar ante Austria ni volvió a llamarle nunca más, finalizando así su carrera internacional.

Al término de su larga carrera y tras haber compatibilizado durante dos años en el FSV Frankfurt la labor de entrenador-jugador se marchó a Colonia, donde realizó un curso para técnicos en la Universidad Alemana del deporte bajo la dirección de Sepp Herberger. En 1949 fue el primer director técnico de la Asociación de Fútbol de Hesse y en 1952 regresó al FSV Frankfurt tras el despido de Julius Turnauer a mitad de campaña. Allí permaneció hasta el fin de la temporada 1955-1956 situando al equipo cada año en mitad de la tabla de la Oberliga Sur. A continuación se fue al Wormatia Worms de la Oberliga Oeste desde 1957 a 1959 y después tomó las riendas del Wuppertal SV hasta 1961. En verano de este año fichó por el Vfb 1900 Giessen en el que logró sus mejores éxitos con la Liga amateur de Hesse en 1963 y la Copa el curso posterior. Los tres últimos banquillos en los que se sentó fueron el Eintracht Wetzlar, el Eintracht Lollar y el Lich VfR 1920.

Falleció el 27 de Enero de 1989 en Giesen a los 82 años.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Karl Aage Præst "El fantástico extremo kobmendense"

Considerado el primer gran jugador danés del fútbol moderno, fue el precursor de otras estrellas de su país que surgieron con posterioridad como Allan Simonsen, Elkjaer Larsen, Soren Lerby, Michael Laudrup o Peter Schmeichel. Hizo una brillante carrera en el Calcio italiano y obtuvo un bronce con el equipo nacional en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948. Nacido el 26 de Febrero de 1922 en Copenhague (Dinamarca), fue un extremo zurdo de gran clase. Destacaba por su velocidad, magnífico regate, exquisito control del balón y preciso disparo, llegando a ser un especialista en los lanzamientos de falta.

Con la zamarra de la Juventus
Comenzó su carrera en el Osterbro Boldklub de su país en edad juvenil y en su segundo año en dicha categoría explotó con 57 tantos en 16 partidos. Llegó al primer equipo en 1940, formando a partir de entonces un gran tándem con el delantero Helge Bronée. Con el equipo capitalino ascendió a Primera División en la temporada 1945-1946 tras proclamarse vencedores en Segunda aquel curso.
La campaña siguiente conquistó otro título de carácter local con el OB, la Copa Copenhague después de vencer en la final al Boldklubben 1903. En Liga durante varios años se acomodaron en la mitad de la tabla sin posibilidad ninguna de luchar por el campeonato doméstico.
Sus grandes actuaciones no pasaron desapercibidas y en 1949 recibió una oferta de la Juventus de Turín. Su compatriota John Hansen era bianconeri desde hacia un año y terminó por convencerle para que hiciese las maletas destino Italia.
Su primer curso con la Juventus no pudo ser mejor al conquistar la Liga italiana por delante de Milan e Inter. Es un equipo dirigido por el inglés Jesse Carver que tiene a su disposición a Pietro Rava, Rinaldo Martino, Carlo Parola, Giampiero Boniperti, John Hansen y Hermes Mucinelli además del extremo danés. Logra 11 goles en 37 partidos disputados y asiste de manera regular a sus compañeros de ataque para anotar 100 goles aquel año. 
La temporada posterior no consiguen revalidar el título al ocupar la tercera plaza pero obtienen el pase a la Copa Río, un torneo que reunió en Brasil a equipos de Austria, Francia, Italia, Portugal, Uruguay, Yugoslavia y del país brasileño. En la primera fase compartieron el grupo 2 con Palmeiras, Niza y Estrella Roja y lo acabaron liderando con tres victorias y 10 goles a favor. En semifinales a doble partido se enfrentaron al Austria de Viena. En el primer duelo empataron a tres con dos goles de Praest y en el segundo se impusieron por 3-1 a los austriacos, logrando así el pase a la final. Otra vez se vieron las caras con el Palmeiras al que en la liguilla habían derrotado por 0-4. Esta vez las cosas fueron distintas y en Pacaembú perdieron por la mínima mientras que en Maracaná quedaron 2-2 (el primero de la Juve anotado por Praest), llevándose el título el conjunto verde. Praest destacó en el apartado goleador y fue el mejor artillero del torneo con 5 goles de forma compartida con su compañero Boniperti y con Friaça de Vasco da Gama.
En el curso 1951-1952 recuperaron el poder en el fútbol italiano al obtener la Liga con siete puntos de distancia respecto al Milan. En el banquillo empezó la temporada el dúo Luigi Bertolini y Virginio Rosetta y la terminó el húngaro Gyorgi Sarosi. Praest fue fijo durante toda la campaña en una escuadra a la que había llegado otro danés, Karl Aage Hansen. Sólo marcó en 3 oportunidades pero fue vital en el frente de ataque que formaba con sus dos compatriotas, Boniperti y Mucinelli.
En 1953 y 1954 la Juventus se tuvo que conformar con dos subcampeonatos ligueros al ser superado por el Inter de Milán de Alfredo Foni y a partir de 1955 el nivel del equipo turinés bajó ostensiblemente. Un 7º y un 12º lugar dieron la alarma a los dirigentes de la entidad que decidieron realizar un proceso de renovación en la plantilla. Praest se marchó al Lazio tras siete temporadas en las que dejó unos registros de 232 partidos y 51 goles.
En la institución lazial sólo estuvo el curso de 1956-1957 jugando un total en siete encuentros. Allí se reencontró con viejos conocidos de la Juventus como el técnico Jesse Carver y los jugadores Pasquale Vivolo, Umberto Pinardi y Hermes Mucinelli. A nivel general el Lazio hizo un gran año y finalizó en tercera posición de la clasificación tras Milan y Fiorentina. Al término de la campaña y con 35 años decidió retirarse de los terrenos de juego.

Osterbro Boldklub 1945
Dinamarca 1948




Juventus 1952
Lazio 1956-1957




Con la Selección danesa fue internacional en 24 ocasiones anotando 17 dianas. Debutó en 1945 en un choque amistoso frente a sus vecinos suecos en Estocolmo. En aquel duelo salió en el minuto 50 sustituyendo a Helmuth Sobirk pero no pudo evitar el triunfo de Suecia por 2-1. Su estreno goleador no tardó mucho en llegar y en su segundo partido como internacional colaboró con un gol en la victoria por 1-5 frente a Noruega. 
En 1947 participó en el Campeonato Nórdico que había empezado 10 años antes, pero que se alargó en su conclusión al faltar seis partidos por disputarse. En Copenhague sufrieron una dura derrota ante Suecia por 1-4 que les alejó prácticamente de cualquier posibilidad de lograr el título. Varios meses más tarde ganaron en Oslo a los noruegos por 3-5 con un doblete suyo y en casa vencieron a Finlandia por 4-1, llevando otros dos goles su firma. Estas dos victorias les auparon al subcampeonato, quedando a tres puntos de Suecia que se proclamó campeona de esta edición.
Convocado para los Juegos Olímpicos de Londres en 1948 junto a otras figuras de su país como John Hansen, Karl Aage Hansen, Johannes Ploger o Axel Pilmark buscaban lograr una medalla como se consiguió décadas antes con dos platas en 1908 y 1912.
En la primera fase se vieron las caras con Egipto que en principio era un rival asequible. Sin embargo los africanos no lo pusieron sencillo y forzaron la prórroga con un tanto en el minuto 83. En el tiempo extra dos goles de Karl Hansen y Ploger dieron el triunfo por 3-1 para pasar de ronda. En cuartos tuvieron como adversario a Italia en Highbury. John Hansen destrozó a la defensa azzurra con cuatro goles y los italianos acabaron claudicando por 5-3. En semifinales de nuevo Suecia que contaba en sus filas con Gren, Nordahl, Liedholm o Carlsson les apartó de la lucha de por el oro al doblegarles por 2-4. En el tercer y cuarto puesto los anfitriones apoyados por 50.000 gargantas en Wembley se mostraron inferiores a los daneses que ganaron el bronce tras vencer por 3-5, con dos goles Praest, otros dos de John Hansen y uno de Sorensen.
En Octubre del mismo año el extremo zurdo jugó en una nueva edición del Campeonato Nórdico, concretamente en el estadio Rasunda ante Suecia que certificaría su condición de bestia negra al imponerse por la mínima con una diana de Liedholm.
Se despidió del equipo nacional poco después, el 19 de Junio de 1949 en un duelo amistoso ante Polonia a la que derrotaron por 1-2.

En 1947 formó parte del equipo europeo que se enfrentó a Gran Bretaña para celebrar el regreso de Inglaterra a la FIFA. En Hampden Park los británicos avasallaron a los europeos por 6-1 que formaron con Da Rui (Francia), Petersen (Dinamarca), Steffen (Suiza), Carey (Irlanda), Parola (Italia), Ludl (Checoslovaquia), Lambrechts (Bélgica), Gren (Suecia), Nordahl (Suecia), Wilkes (Holanda) y Praest (Dinamarca).

En 2008 ingresó en el Salón de la Fama del fútbol danés por todos los méritos contraídos con la Juventus de Turín y la Selección de Dinamarca.

Falleció tres años más tarde, el 19 de Noviembre de 2011 a los 89 años de edad.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Julio Libonatti "El primer oriundo que destacó en la Azzurra"

A lo largo de la historia ha habido muchos futbolistas nacionalizados que han jugado en el equipo nacional italiano, desde Luis Monti y Raimundo Orsi en la década de los 30, pasando por Omar Sivori y José Altafini en los 60 o ya más recientemente Mauro Camoranesi y Thiago Motta, pero el primer oriundo que sobresalió fue Julio Libonatti a mediados de los años 20. Además el italo-argentino también tiene el honor de haber sido el primer jugador traspasado desde Sudamérica a Europa. Nacido el 5 de Julio de 1901 en Rosario (Argentina), se desempeñaba como delantero y podía actuar en cualquier posición del ataque. Futbolista de gran inteligencia, calidad, velocidad y habilidad, destacaba por sus precisos remates y su eficacia de cara a puerta. Fue conocido como "El Matador".

Libonatti chuta al marco defendido por Planicka
Comenzó su carrera en las filas de Newell´s Old Boys cuando contaba con 16 años, debutando en la Copa Nicasio Vila (Liga Rosarina de fútbol) de 1917. En la posterior edición de este torneo logró su primer título con Ñuls al arrebatar el trofeo a Rosario Central. 
En el club rosarino formó una de las primeras grandes delanteras de la entidad junto a Ernesto Celli, Atilio Badalini, Blas Saruppo y Juan Francia. Además también compartió terreno de juego con su hermano Humberto.
En 1921 los leprosos completaron una gran temporada con la consecución de otra Copa Nicasio Vila y la Copa Ibarguren. En la competición local sólo perdieron un partido y aventajaron en cinco a su inmediato perseguidor Tiro Federal Argentino. Mientras que en la Copa Ibarguren vencieron por 0-3 a Huracán con Libonatti cerrando el marcador en el minuto 44. La siguiente campaña revalidó la Liga Rosarina por delante de Nacional y Belgrano aunque en esta ocasión Huracán se tomó la revancha de la final anterior en la Copa Ibarguren y les derrotó por 1-0 en el partido de desempate.
En sus últimos cursos con la camiseta de Newell´s no amplió su palmarés aunque siguió viendo puerta con facilidad para dejar un bagaje final con el equipo rosarino de 78 goles en 141 encuentros.
En 1925 el presidente del Torino Enrico Maroni en un viaje por Argentina quedó entusiasmado del juego de Libonatti e hizo una oferta para fichar al delantero que fue aceptada por la institución argentina. Con ello se convertía en el primer futbolista traspasado al viejo continente y abría la puerta europea a numerosos compatriotas que luego siguieron su estela. El ariete cuyos padres eran italianos pero habían emigrado a Argentina a finales del siglo XIX adquirió rápidamente la doble nacionalidad italo-argentina.
Debutó en el Torino el 4 de Octubre de 1925 en un choque frente al Brescia y lo hizo perforando las redes del equipo adversario. En su primera campaña dejó unos números de 18 tantos en 22 encuentros y el Torino firmando el subcampeonato liguero.
En la temporada 1926-1927 el magnífico tridente formado por Baloncieri, Rossetti y Libonatti fue un dolor de cabeza para las defensas contrarias y el Torino tras liderar el Grupo B de la División Nacional, dominó la ronda final y aventajó en dos puntos al Bolonia, obteniendo el trofeo de campeón italiano. Sin embargo la alegría no duró mucho al serle retirado el título tras saltar el Caso Allemandi. El Torino había vencido a la Juventus por 1-2 pero días antes un directivo granata había contactado con el defensa juventino Luigi Allemandi para ofrecerle 50.000 libras por el amaño del choque. La Federación Italiana de fútbol y su presidente Leandro Arpinati despojaron al Torino de la Liga y declararon desierto el Campeonato de esa campaña.
El curso venidero y con toda legitimidad Il Toro conquistó la Liga superando al Genoa y la Juventus en la liguilla final. Libonatti se proclamó capocannoniere con 35 dianas y el conjunto dirigido por De Tony Cargnelli y con hombres como Franzoni, Rossetti, Baloncieri, Sperone, Colombari o Feliciano Monti dieron a la entidad turinesa el primer título liguero de su historia.
En 1929 lucharon por revalidar el campeonato doméstico pero tuvieron que conformarse con el subcampeonato. Se celebró una final a doble partido entre Bolonia y Torino que tuvo que resolverse en un replay. En Bolonia los locales vencieron por 3-1, marcando el gol del Torino Libonatti y en la vuelta el cuadro granata ganó por la mínima con una diana del italo-argentino mediada la segunda mitad. El replay con sede en Roma se lo llevó el Bolonia con un tanto en las postrimerías del duelo.
A partir de 1930 con la creación de la Serie A las prestaciones de Il Toro bajaron y la posibilidad de luchar por el título resultaba más compleja. Libonatti marcó 14 tantos en 1931 y 16 en 1932 pero en los cursos posteriores no llegó a superar la decena.
"El Matador" abandonó el Torino en 1934 con unas brillantes estadísticas de 150 goles en 239 partidos. Su siguiente destino fue el Genoa.
En el conjunto grifone permaneció dos temporadas, primero en la Serie B donde lograron el ascenso liderando su grupo y luego en la máxima categoría en la que concluyeron en el undécimo puesto. Firmó 7 dianas en 27 partidos y compartió vestuario con el técnico húngaro Gyorgy Orth o los argentinos Mario Evaristo, Guillermo Stábile y Rodolfo Orlandini. 
En 1937 se marchó al Rimini donde compaginó su labor en el césped con los banquillos durante la campaña 1937-1938, ocupando el 5º lugar de la Serie C y colgando las botas al término del curso.

Argentina 1921
Newell`s 1922




Italia 1926
Torino 1927-1928

















Con la Selección argentina fue internacional en 15 ocasiones logrando 8 goles entre 1919 y 1922. Debutó en la Copa Premio Honor Argentino de 1919 donde la albiceleste apabulló a Uruguay por 6-1 con un triplete del rosarino. En 1920 revalidaron el título tras vencer por 1-0 en Buenos Aires pero La Celeste se llevó los otros dos títulos que disputaban asiduamente contra sus vecinos, la Copa Premio Honor Uruguayo y la Copa Newton.
En Septiembre dio comienzo la Copa América siendo Libonatti convocado para su primer gran torneo continental. El sistema fue una liguilla de cuatro equipos (Argentina, Brasil, Uruguay y Chile) y debían enfrentarse todos contra todos. Libonatti fue titular en todos los encuentros acompañado en ataque de hombres como "Calomino", Badilini o De Miguel. En la primera jornada empataron a uno con Uruguay en Valparaíso y a continuación el choque frente a Chile finalizó con idéntico tanteo. En su enfrentamiento contra Brasil se produjo la única victoria por 2-0, el segundo obra de "El Matador", pero el triunfo de Uruguay frente a los chilenos dio a los celestes el título.
En 1921 la Copa América tenía como sede Argentina y el conjunto local quería inscribir su nombre por primera vez en el palmarés de la competición. "Calomino" ejerció labores de entrenador-jugador pero el hombre que lideró a la albiceleste fue Libonatti. Abrieron el torneo ante la canarinha que sucumbió por la mínima con un tanto del artillero de Rosario. Luego fue Paraguay la que no pudo hacer nada ante el empuje de los locales que les doblegaron con facilidad por 3-0, abriendo el marcador de nuevo "El Matador". En la última jornada Uruguay buscó dar la campanada en Buenos Aires pero un inmenso Libonatti con una diana en la segunda mitad dio el trofeo a Argentina. La histórica alineación que formó aquel día en el estadio de Sportivo Barracas fue la compuesta por: Tesoriere, Celli, Bearzotti, López, Dellavalle, Solari, "Calomino", Libonatti, Saruppo, Echeverría y González. Libonatti además fue el máximo goleador del torneo con 3 goles, superando a Machado de Brasil y Ángel Romano de Uruguay.
La Copa América de 1922 fue el último torneo en que el delantero de Newell´s vistió la camiseta albiceleste. Celebrada en Brasil viajaron para defender su corona pero el papel no fue el esperado. La cita reunió a cinco países (Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay) con el clásico sistema de liguilla. Las cosas empezaron bien con una gran victoria por 4-0 frente a los chilenos pero en la segunda jornada llegó la primera derrota ante Uruguay por 1-0. El partido ante los anfitriones era clave para mantener las esperanzas de título, sin embargo Neco y Barbuy superaron a Tesoriere y dejaron a Argentina descolgada en la clasificación. En el duelo que restaba ante Paraguay el ariete Libonatti no jugó y desde fuera observó la victoria de su equipo por 2-0.
Libonatti no volvería a jugar nunca más con Argentina y para las estadísticas queda que el último partido que disputó fue el de Brasil el 15 de Octubre de 1922 en el estadio Laranjeiras.

Un año después de llegar a Italia empezó a jugar en la Azzurra, llegando a disputar 17 partidos en los que marcó 15 tantos. Hizo su estreno en un amistoso frente a Checoslovaquia el 28 de Octubre de 1926 que terminó 3-1 a favor de los centroeuropeos. Su primer tanto con Italia tuvo que esperar unos meses, concretamente hasta el 30 de Enero de 1927, cuando contra Suiza logró el segundo para los suyos en un choque en el que ganaron por 1-5. 
Unos meses más tarde Italia participó en la Copa Dr. Gero junto a Suiza, Hungría, Austria y Checoslovaquia. El nuevo torneo tuvo una duración de tres años y la Azzurra consiguió ser el primer conjunto en lograr el triunfo. Libonatti cuajó una gran actuación y con 6 tantos fue el mejor artillero de la competición igualado a goles con su compañero Rosetti. El italo-argentino participó en todos los partidos excepto en el último contra Hungría en Budapest (0-5 con hat-trick de Meazza) que certificó el título para Italia. Con anterioridad los italianos habían vencido por 3-2 a Suiza con doblete de Libonatti, 4-3 a Hungría con otra diana del delantero, 4-2 a Checoslovaquia con un gol de "El Matador" y 2-3 a Suiza en Zurich, empatado a dos con los checos en Praga con otros dos goles del rosarino y caído ante Austria en Bolonia por 0-1 y en Viena por 3-0.
Vistió la camiseta azzurri por última ocasión el 13 de Diciembre de 1931, en la segunda edición de la Copa Dr.Gero en un duelo ante los húngaros en Turín que concluyó con triunfo italiano por 3-2, logrando además un tanto en su despedida como internacional.

Falleció el 9 de Octubre de 1981 a los 80 años de edad.